domingo, 1 de noviembre de 2015

Overlord v7 c1

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Traductor: Erb
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Volumen 7 - Capítulo 1
Invitación a la muerte


Parte 1

La capital del Imperio Baharuth, Arwintar, estaba localizada ligeramente al oeste del centro del Imperio. El Palacio Imperial, hogar del monarca reinante apodado el Emperador de Sangre, Jircniv Rune Farlord el Nix, se ubicaba en el corazón de la ciudad. Rodeando el lugar estaban las universidades, la academia de magia, varias oficinas administrativas y otros locales importantes que se extendían de forma radial desde el centro de la capital. En verdad, era una ciudad digna de ser llamada el corazón del Imperio.

Aunque tenía menos habitantes que Ri-Estize, la capital del Reino, la capital del Imperio era mucho más grande a comparación. No sólo esto, debido a años de reformas, actualmente el Imperio se encontraba experimentando la mayor oleada de desarrollo jamás registrada en la historia. Nuevas cosas eran constantemente introducidas a la sociedad, lo que incrementaba las oportunidades de los comerciantes para explorar nuevos mercados. Desde entonces, un flujo constante de bienes y talentos se había visto en la capital del Imperio. Para los ciudadanos que vivían en la capital, realmente era una época de esperanza y oportunidades.

En medio de esta ciudad bulliciosa y animada, Ainz caminaba con Narberal al lado.

Bajo circunstancias diferentes, Ainz probablemente habría querido dedicar más tiempo a explorar la ciudad, como un pueblerino viniendo por primera vez a la gran metrópoli. Después de todo, había muchas diferencias entre el Imperio y el Reino.

Sin embargo, en este momento, Ainz no tenía el tiempo libre para estar mirando alrededor.

Sus movimientos gradualmente empezaban a reflejar sus pensamientos, lentamente haciéndose más y más irregulares con el tiempo.

Los sentimientos que lo envolvían desde dentro podían describirse con una sola palabra: Desagrado.

Mientras más pensaba sobre el motivo detrás de su visita al Imperio, que había sido planeada por Demiurgo, más fruncía el ceño, a pesar de que su rostro era una ilusión.

Para Ainz Ooal Gown, el gobernante absoluto de la Gran Tumba de Nazarick, la palabra “soportarlo” no debería estar en su vocabulario. No debería haber necesidad de suprimir sus emociones. Las palabras de Ainz deberían ser absolutas, lo blanco sería negro si así lo declaraba. No había ninguna razón para que fuera de otra manera.

Sin embargo, la situación actual había terminado así de todas formas debido a que Ainz no había podido encontrar una excusa válida para rechazar la propuesta de Demiurgo.

El objetivo general era demostrar la fuerza de Nazarick. El plan de Demiurgo era muy fácil de entender, y los resultados también serían inmediatos. Por otro lado, lo que le disgustaba a Ainz, era que sentía que estaba por arrojar barro sobre las cosas cuidadosamente construidas por sus antiguos camaradas.

Sin embargo, sería una pena rechazar un plan así de asombroso sólo por sus emociones personales. Además, Ainz no quería que los otros pensaran que le faltaba la magnanimidad para aceptar las propuestas de otro individuo.

Descartar el plan actual sin sugerir alguna alternativa era algo que Ainz, no en su calidad de gobernante supremo sino como miembro de la sociedad, sentía que era inaceptable.

Ainz repitió una vez más las cosas que había pensado antes para calmarse. Era necesario despejar su mente. Entre la lógica y las emociones, escoger la lógica debería ser lo correcto. A pesar de que aquellos impulsados por sus emociones algunas veces obtenían resultados extraordinarios, la mayor parte del tiempo simplemente eran irracionales. No sólo eso…

—…Ya es muy tarde para echarnos atrás ¡Kaaa!

Ainz inhaló y exhaló profundamente usando sus pulmones inexistentes. Y no mostró señales de preocupación ni a los guardias de la ciudad ni a la gente que le dirigían miradas extrañas mientras caminaban.

Debido a su figura naturalmente alta e imponente ya era el centro de la atención, y esto sólo había aumentado después de ser exaltado como un héroe. Sería extraño que no llamara la atención. Debido a eso, Ainz se había acostumbrado a ignorar las miradas de la gente, aun más luego de comenzar a montar a Hamsuke.

Luego de respirar profundamente varias veces, Ainz finalmente fue capaz de reducir la sensación de incomodidad al mínimo. Sólo entonces se percató de todo el esfuerzo que su subordinada, Narberal, tenía que hacer para seguirle el ritmo.

—Lo siento, es posible que haya estado caminando muy deprisa.

El ritmo requerido para cubrir la misma distancia entre los pies de un hombre llevando armadura completa, como lo hacía Ainz, y Narberal, que llevaba una túnica, era completamente diferente. No era difícil para Narberal, debido a sus capacidades físicas, pero como hombre, seguía siendo necesario disculparse por no ser considerado con su ritmo de caminata.

—No, no tengo ninguna queja.

—Ya veo...

Ainz no podía deducir si ésa era la respuesta típica que un sirviente le daría a su amo, o si a Narberal realmente no le importaba. Mientras reducía el paso, Ainz buscó un tema de conversación. Se sentía algo avergonzado por la atmósfera inaccesible que había estado irradiando hace unos momentos. Como tal, en un intento de mejorar el ambiente incómodo, lo pensaba desesperadamente pero nada le venía a la mente.

Pensó en las formas insignificantes de romper el hielo que la gente de ventas usaba frecuentemente, como preguntar por el clima. Hablar sobre deportes era una buena alternativa, pero primero se tenía que averiguar a qué equipos apoyaba la otra persona.

Considerando si debía o no dar inicio a ese tipo de conversaciones, Ainz comenzó a murmurar en lo profundo de su corazón.

«¿Por qué tengo que ser así de considerado con alguien como Narberal, que sólo es una subordinada? Bueno, ya que las cosas son así, bien podría usar esta oportunidad para practicar el diálogo entre un sirviente y un amo. No obstante, debe estar a la altura de un gobernante. ¿De qué habla la gente que tiene poder absoluto con sus subordinados o sirvientes?»

Recordando las conversaciones diarias que tenían lugar en el antiguo grupo de Ainz, algo como eso debería estar bien, ¿no?

Ainz era el gobernante supremo de la Gran Tumba de Nazarick, y no algún alto ejecutivo de una compañía. Si se debía hacer una comparación, él sería más como el presidente de la compañía o un director general.

«No, sigue siendo un poco diferente a comparación de un presidente... Hablando de eso, ¿Cómo son las conversaciones entre el Rey y Gazef Stronoff? Sería útil como referencia.»

Incluso si ése fuera el caso, ya habían llegado a este punto. Si las cosas seguían como estaban, el ambiente entre ellos terminaría siendo demasiado pesado como para soportarlo. Ainz terminó obligándose a abrir la boca.

—... Narberal. ...¿Qué piensas de esta voz?

Ainz apuntó hacia sus cuerdas vocales, o más precisamente, señaló el lugar en el que sus cuerdas vocales deberían haber estado. Con su guantelete presionó el área en la que debería haber estado su garganta. No esperaba más que la sensación metálica del guantelete, sin embargo, sintió algo elástico, dándole la extraña impresión de que su garganta realmente existía.

—A decir verdad, no creo que esa voz sea buena. Aunque no suena extraña, sigo pensando que la voz habitual de Momon-sa... san suena mejor. A pesar de que entiendo que hay una razón detrás de esto, admito que prefiero oír su antigua voz.

—¿Es así? A mí me gusta mucho esta voz... Neuronist la seleccionó de entre cincuenta personas. Tiene un encanto difícil de describir.

De pronto, recordando el momento en el que había escuchado las grabaciones de su voz, gimió en silencio y tranquilizó la súbita agitación de su mente.

—Ya veo. Sin embargo, sigo pensando que la voz original de Momon-san sonaba mejor.

—Estoy agradecido de escuchar eso, Nabe. Por cierto, no tenía idea de que podía usar algo como esto...

Dudando sobre si la respuesta de Narberal era simple cortesía o era lo que pensaba realmente, Ainz tocó nuevamente su cuello, y sintió que la criatura aferrada a su garganta, el Insecto Labio, se retorcía. La gente normal definitivamente sentiría comezón.

«¿Eso se debe a que simplemente no lo sabía, o es que las reglas han cambiado? La falta de información sobre este tipo de asuntos también podría representar ciertos peligros en el futuro. No sólo se trata de este mundo, también es necesario reaprender los conocimientos sobre Yggdrasil.»

El juego Yggdrasil estaba diseñado con la intención de permitir que los jugadores disfrutaran de explorar lo desconocido. Debido a esto era necesario probar una variedad de cosas, lo que resultó en inversiones de grandes cantidades de recursos de parte de la compañía de desarrollo para la creación del sistema. Así pues, los jugadores pudieron encontrar un mundo completamente desconocido.

Ni siquiera mencionando la falta de información de los mapas entregados al inicio, ni los conocimientos relacionados a la minería, a la cocina, a la crianza de monstruos, etcétera... Todo era desconocido para los jugadores. Era el tipo de mundo en el que los jugadores estaban forzados a descubrir las cosas por sí mismos. Para dejarlo más en claro, incluso en lo referente a lo que podían o no podían equiparse y a los requerimientos asociados a ello, era necesario el ensayo y error de los mismos jugadores. Aunque había sitios web de incursiones e información, la información compartida en esos lugares ya era bastante conocida, o era información que simplemente no era fidedigna. Yggdrasil era un juego diseñado para ser explorado por sus jugadores. Obtener conocimientos era como encontrar un tesoro. No había ningún beneficio en informar a otros jugadores de forma gratuita.

Por lo tanto, la única información en la que se podía confiar era en la que provenía del gremio al que se pertenecía, o de intercambios con otros gremios confiables. Todo lo demás era información inútil de tercera categoría.

También hubo una época en la que los foros fueron inundados de hilos sospechosos que comenzaban con “Estoy planeando abandonar mi gremio, así que divulgaré toda su información”.

«Bueno, lo más probable es que allí hubiera alguna información real...»

Una vez existió un gremio llamado “Tres Ojos Ardientes”. Estaba formado por los propietarios de un sitio web que cobraba una cuota a sus miembros cada vez que estos accedían a la información, y que se especializaba en enviar espías a unirse a otros gremios de alto rango para robarles información, y en otros actos dudosos. La administración del juego no castigaba tales actos y eran bastante aceptados como un método de obtención de información. Sin embargo, los gremios a los que les habían robado eran mucho menos indulgentes.

La ira de los gremios de alto nivel rebasó el límite, formaron una alianza y atacaron a los Tres Ojos Ardientes. Luego de capturar su punto de reinicio al interior de la base del gremio y los puntos de reinicio del templo de la ciudad y alrededores, la alianza comenzó a hacerles PK, y una vez que resucitaban, les hacían PK nuevamente, sin dejar escapar a ninguno. Continuaron con esto hasta que los Tres Ojos Ardientes se disolvieron y todos sus miembros se dispersaron.

Al final, la parte más memorable fue cuando hicieron gratuito el acceso a su sitio web de información. «Qué nostalgia», pensó Ainz.

«Bueno, definitivamente no había espías en Ainz Ooal Gown... Sin embargo, si no fuera por ese incidente, tal vez habríamos tenido más miembros...»

Fue debido a ese incidente que se interrumpió el proceso de reclutamiento para Ainz Ooal Gown, y el gremio fue formado con 41 miembros, que era el número mínimo requerido para que un gremio fuera considerando de alto nivel.

Durante los últimos años de Yggdrasil, las posibilidades de que la información hecha pública en la web fuese confiable era bastante alta. Sin embargo, el único momento en el que Ainz realmente enfocó su atención en los sitios web de información fue durante la época dorada en la que Ainz Ooal Gown estaba en su apogeo. La cantidad de información útil era realmente limitada en ese entonces.

«Lo más probable es que en esos momentos mis conocimientos sobre el juego habían alcanzado su punto máximo. Aunque seguí prestándole atención a los anuncios realizados por la administración del juego... Es probable que en este mundo haya otros jugadores de Yggdrasil aparte de mí, por lo tanto también tengo que considerar el riesgo de poseer menos información que ellos.»

A través de los miembros capturados de los Ocho Dedos, Nazarick fue capaz de adquirir grandes cantidades de información útil. Sin embargo, esa información concernía en gran medida al Reino y al Imperio. Era poco lo relacionado a la Teocracia, al Reino Sagrado y a la República. Era necesario seguir mejorando los métodos de obtención de información.

—Qué molestia, si sigo meditándolo sólo seguiré sintiéndome preocupado. Es momento de cambiar a un tema más ligero. —Luego de decir eso, Ainz observó ligeramente sus alrededores—. Por cierto, el Imperio parece bastante animado.

—¿Es así? Me siento igual que en E-Rantel.

En respuesta a las palabras de Narberal, Ainz observó sus alrededores una vez más.

—Las calles están llenas de vida y los ojos de las personas son brillantes. Es señal de que la gente cree que está viviendo bien.

Aunque Narberal respondió desde atrás con un “Como se esperaba de Momon-san”, Ainz estaba un poco avergonzado de sus propias palabras y no le respondió. Sólo se trataba de una leve sensación que Ainz tenía sobre la gente en las calles, y ya fuera si era verdad o no, Ainz no tenía confianza en lo que sus ojos veían.

«No es que estuviera siguiendo el ejemplo de Actor de Pandora... “Es señal de algo”. Y pensar que podía decir esas palabras en voz alta sin sentir vergüenza... Es como si me hubiera vuelto poeta o algo así.»

Debido a que en la capital real se esperaba que actuara así, Ainz se había metido en la mentalidad de un héroe, y aparentemente empezaba a convertirse en un hábito.

El rostro bajo el yelmo de Ainz mostró una expresión de un ligero bochorno (por supuesto, era imposible que un cráneo enrojeciera) y entonces divisó el hotel que Fluder le había descrito.

Incluso desde lejos se podía saber que el mejor hotel en la capital imperial era mucho más lujoso que su contraparte en E-Rantel. Ésa era una manera de describirlo, pero era una impresión basada únicamente en el nivel de las instalaciones y en la diferencia de estilos. Se podría decir que los hoteles de clase alta del Reino estaban impregnados de historia mientras que los del Imperio habían sido inaugurados recientemente, y si se preguntaba cuál era el mejor, todo el mundo tendría opiniones diferentes.

—No estoy seguro de querer entrar, pero el ambiente realmente parece muy agradable.

Ainz tocó suavemente la placa de adamantita que colgaba frente a su pecho y se dirigió a la entrada.

Al igual que en E-Rantel, había soldados atléticos en armaduras de cuero haciendo guardia frente a las entradas y salidas. Mientras Ainz y Narberal se acercaban, los guardias volvieron sus miradas inquisitivas hacia ellos. Sin embargo, luego de concentrarse en un único punto, apartaron la mirada de inmediato con los ojos llenos de sorpresa.

—¿R-realmente son auténticos? Creo que lo son, a juzgar por el equipo que tienen...

Oyendo los susurros provenientes de su camarada, el otro guardia de seguridad hizo lo mejor que pudo para pararse derecho y ocultar su nerviosismo. Mientras se acercaban, era obvia la tensión que sentía, sin embargo, fue capaz de hablarles cortésmente.

—Mis disculpas, aventurero de rango adamantita-sama. Siento mucho la molestia, pero, ¿podría por favor ver su identificación?

Ainz le entregó su placa y preguntó:

 —¿Este hotel únicamente acepta miembros?

—Sí, con el fin de preservar la reputación del hotel, sólo aceptamos miembros regulares o a aquellos que tengan referencias. Sin embargo, los aventureros de rango adamantita son una excepción a esa regla.

Limpiándose ambas manos con las mangas, el otro guardia de seguridad tomó con cuidado la placa de identificación que Ainz le había entregado, casi como si tuviera miedo de romperla. Dándole la vuelta, leyó las palabras grabadas en la parte posterior.

—Momon-sama... ¿de Oscuridad?

—Es correcto.

—¡Verificación completa! ¡Gracias por darme la oportunidad de sostener una placa de adamantita!

Su actitud al devolverle la placa seguía siendo tan cuidadosa como antes. La placa que servía como prueba del estatus de un aventurero estaba hecha del mismo metal que correspondía al rango del aventurero. A pesar de que la placa era pequeña, el costo de hacer una placa de adamantita era astronómico. Si bien la placa podría ser extremadamente difícil de romper, seguía existiendo la posibilidad de perderla accidentalmente. Para alguien como el guardia de seguridad de un hotel, la idea de tener que compensar la pérdida de una placa de adamantita era simplemente insoportable. Los guardias de seguridad habían oído muchas historias en las que anteriormente se habían perdido placas de adamantita. Por ejemplo, al ser tomada por un Loro Grulla, un tipo de ave, al momento de devolver la placa. No se contaba este tipo de historias para hacer que la gente preste mayor atención, sino que eran eventos reales que habían ocurrido antes.

Las caras de los guardias mostraron expresiones de alivio una vez que Ainz tomó de vuelta su placa de identificación.

—Ahora bien, ¿podemos entrar?

—Sí, Momon-sama. Por favor permita que le muestre el camino.

—¿Es así? Entonces estaremos a tu cuidado.

En el Reino no era habitual dejar propina. Con algo de suerte sería igual en el Imperio. Ainz no pudo evitar pensar sobre este tipo de cosas mientras le mostraban el camino.

Luego de atravesar un espacioso vestíbulo con baldosas que parecían ser de mármol, llegaron al mostrador de la recepción.

—Anunciando la llegada del aventurero de rango adamantita, Momon-sama y compañía.

Sentado detrás del mostrador de recepción estaba un hombre con la apariencia de haber recibido una educación adecuada. Luego de recibir una respuesta, el guardia se volvió hacia Ainz y respetuosamente hizo una reverencia antes de regresar a su puesto.

—Bienvenido, Momon-sama. Quiero expresarle nuestra profunda gratitud por habernos escogido para honrarnos con su presencia.

El recepcionista se inclinó profundamente ante Ainz.

—No, por favor no le de importancia, por ahora deseamos pasar la noche.

—Entendido. Para comenzar, por favor firme aquí en el registro de huéspedes.

Ainz sonrió bajo su yelmo. Habiendo practicado incontables veces escribir su nombre con el lenguaje del Reino, firmó el papel a la perfección después de tomar la pluma.

—Muchas gracias. Ahora, ¿qué tipo de habitación preferiría?

Para Ainz, todas las habitaciones eran iguales ya fueran baratas o lujosas. Sin embargo, como era usual, tenía que mantener las apariencias.

«No es como si necesitara comer, incluso si el hospedaje no incluyera una comida de cortesía, para mí estaría bien.»

De pronto Ainz pensó sobre los alimentos que existían en este mundo.

Un jugo de color verde que olía irresistiblemente dulce y delicioso, comida de color rosa que parecía ser huevos revueltos, carne cuidadosamente cocinada y cubierta de un líquido azulado que hacía que la carne se viera más tierna y jugosa; cada uno de los platillos mencionados estimulaba la curiosidad de Ainz, pero desafortunadamente no era capaz de comerlos.

«... Libido, apetito, y las ganas de dormir. A pesar de los numerosos beneficios de poseer un cuerpo no-muerto, muchas otras cosas importantes se han perdido. Qué desafortunado. Pero por otro lado, la posibilidad de perderme en los deseos carnales sería demasiado alta si recuperara mi cuerpo humano.»

Luego de imaginarse en la cama con Albedo, Ainz terminó inclinando la cabeza a un lado.

Un jefe que acosaba sexualmente a sus empleadas. Ésa era la última imagen que le había venido a la mente después de imaginar lo anterior.

«A pesar de que Albedo ha proclamado su amor por mí... Qué complicado. Si tan sólo no hubiera jugado con la... ¡oh!»

—Perdón por la demora. Cualquier habitación digna de nuestro estatus servirá. ...Por cierto, ¿habrá algún problema si pagamos con monedas del Reino?

—No es ningún problema. Para comenzar, el tipo de cambio es de uno a uno.

—¿Es así? Entonces lo dejaré en sus manos.

—Ciertamente. Iré a preparar una habitación adecuada para Momon-sama. Mientras tanto, por favor tomen un descanso en nuestro salón.

Ainz vio que la disposición de las sillas en el salón estaba separada en pequeños grupos en los que la distancia entre uno y el otro era bastante grande. Había más de cincuenta sillas disponibles lo suficientemente lujosas como para funcionarios de alto rango. Su sola apariencia hacía que las sillas se vieran extremadamente cómodas. Incluso había juglares tocando música suave en el fondo.

—Todo en esta sala, incluyendo la comida y las bebidas, son servicios gratuitos, por favor pónganse cómodos y disfrútenlos.

En cualquier parte del mundo, siempre y cuando se invirtiera cierta cantidad de dinero, se recibiría una cantidad de servicio correspondiente. Aun así, los servicios que recibía aquí no eran del agrado de Ainz. En absoluto.

—Entendido. Ven, Nabe.

Ainz ingresó al salón con Nabe y escogió la silla más cercana para sentarse.

También había algunos otros huéspedes descansando en el lugar. La mayoría de ellos eran aventureros. Si un aventurero de alto rango podía completar misiones que pagaran recompensas generosas, sus condiciones de vida naturalmente se incrementarían también y podría permitirse vivir en hoteles como éste.

Independientemente del lugar en el que estaban, ya fuera la capital del Reino o E-Rantel, todos los aventureros tenían el mismo estilo de vida.

Ainz se aseguró de que la placa de adamantita que colgaba de su cuello fuera visible para los otros, con el objetivo de ser el centro de las conversaciones entre los huéspedes del hotel. No era malo incrementar su imagen haciendo uso de este método.

Mientras era consciente de la atención que estaba recibiendo, Ainz abrió la carta que estaba a su lado.

«No puedo leerla...»

Ainz pasó lentamente por el menú, a pesar de no poder leerlo, para evitar que otros se dieran cuenta.

Aunque Ainz había traído el objeto que anteriormente le había entregado a Sebas, que le permitía leer cualquier idioma, en la situación actual, sería extraño tener que sacarlo y usarlo de pronto.

—Sebas... y Tsuare...

La imagen de Sebas junto a Tsuare le vino a la mente mientras pensaba sobre si debía o no usar el objeto.

—¿Hay algo malo con esa mujer?

—Ah, no, no es gran cosa. Me preguntaba cómo se está adaptando.

Aunque le había confiado todo a Sebas, Ainz seguía teniendo la obligación de asegurarse del bienestar de Tsuare, ya que había prometido protegerla.

—No creo que haya ningún problema. Por el momento... debido a que actualmente la sirvienta en jefe está en confinamiento, es Sebas-sama el que le está enseñando las habilidades necesarias para ser una sirvienta. Luego de que haya aprendido una cantidad adecuada de comportamientos de etiqueta, comenzará a estudiar cocina y otros tipos de trabajo. Planeamos enseñarle un poco de todo hasta descubrir qué trabajo es el más adecuado para ella.

—¿Es así? Bueno, entonces debería estar bien dejárselo a Sebas. Además, ya es hora de liberar a esas dos del confinamiento... El temperamento de Albedo ya debería haberse calmado para estos momentos.

Narberal agachó la cabeza sin decir ni una palabra.

Percatándose de que su conversación había terminado, un camarero caminó en silencio hacia ellos.

—¿Ya han decidido lo que ordenarán?

—Un Makyatia helado para mí. ¿Qué te apetece, Nabe?

—Quiero lo mismo.

—Está bien si pides algo que te guste.

—No, quiero la misma bebida. Oh, y también, quisiera que añadan leche a la mía."

—Por supuesto.

Luego de recibir las órdenes, el camarero hizo una profunda reverencia, y se marchó en silencio.

Makyatia era una bebida de apariencia similar a la de un café con leche, y Ainz la veía a menudo en E-Rantel. También olía a café. Sin embargo, ya que en este mundo también existía el café con leche, debía de haber alguna otra diferencia. Sin embargo, Ainz nunca lo averiguaría porque no podía consumir ni alimentos ni bebidas. Anteriormente había experimentado al intentar comer y beber, pero el único resultado fue que todo se le derramó por debajo de la mandíbula sin saberle a nada. No encontró ni un solo beneficio.

La razón por la que Ainz escogió esta bebida era porque sólo se servía en establecimientos de clase alta. Probablemente era la mejor alternativa para las condiciones actuales.

Mientras se limpiaba el sudor inexistente, a Ainz se le ocurrió preguntar la más inútil de las preguntas.

—Nabe... ¿a qué sabe un Makyatia?

Sabiendo que Narberal ya había probado la bebida antes, Ainz se lo preguntó con curiosidad.

Narberal puso una expresión que mostraba que lo estaba pensando. Era el tipo de expresión que alguien pondría cuando una persona que nunca en su vida había probado el café le preguntaba a qué sabía.

—Hmmm... Si tuviera que describirlo, diría que es similar a un Shakerato*. Excepto que tiene un regusto a leche condensada.
(*Café expreso con cubos de hielo y jarabe, mezclados en una coctelera.)

—... ¿Es así? Suena delicioso.

«Nunca antes había oído hablar de una bebida llamada Shakerato. ¿Se trata tal vez de una bebida que sólo existe en este mundo? La posibilidad de que sea así es bastante alta.»

—No está mal. Aunque no es nada del otro mundo —respondió Narberal.

Justo cuando Ainz le respondía a Narberal con un “Mm”, llegaron las bebidas que habían ordenado.

—No te preocupes por mí y tómatelo. De lo contrario sería extraño que ninguno de los dos haya tocado las bebidas.

Como se había acostumbrado a usar su yelmo todo el día, Ainz no se dio cuenta de lo antinatural que era no quitarse el yelmo a pesar de las bebidas servidas frente a él.

—Gracias.

—Está bien si te bebes el mío también. De cualquier manera, escucha. Por el momento, el plan es, en primer lugar, recorrer la capital por los siguientes dos días. He oído que la cantidad de bienes que se venden en el mercado central es increíble. Definitivamente vale la pena echarle un vistazo. Además, en la zona central del mercado del norte se venden objetos mágicos y los aventureros frecuentan ese lugar.

Esta información la habían adquirido de los miembros capturados de los Ocho Dedos. Aunque la mayoría de los reportes recibidos estaban relacionados a los mercados negros, Ainz no planeaba visitar ninguno. Sólo lo sabía porque le había dado un vistazo a los reportes que había recibido.

—El tercer día es para visitar el Gremio de Aventureros. Si fuera posible, me gustaría hacer conexiones con algunos de los aventureros de rango adamantita del Imperio, si no, entonces simplemente completaremos nuestra tarea actual y regresaremos a casa. Todo debería tomar alrededor de siete días. ¿Tienes alguna otra sugerencia?

Narberal, que dejó de beber a la mitad, escuchó en silencio y negó con la cabeza.


Parte 2

La capital del Imperio, a menudo considerada como la manifestación de su poder, tenía muchos aspectos que sorprendían a la gente. Uno de ellos era algo que asombraba a la mayoría de los viajeros que llegaban a la capital: Cada uno de sus caminos estaba cubierto de ladrillos y piedras.

Entre los países vecinos, incluso al interior de la Teocracia, que era tecnológicamente más avanzada, la idea de tener que empedrar los caminos de toda una ciudad haría que la mayoría se acobardara. Por supuesto, esto no era posible de hacer en cada una de las ciudades en el Imperio, pero el hecho de que su capital fuera capaz de lograr esto reforzaba aún más su poderío. Era algo que a menudo hacía suspirar a los diplomáticos de otros países.

Especialmente el diseño de los caminos; cuando uno caminaba en ellos, inmediatamente podría apreciar su elegancia y practicidad.

A diferencia de los caminos típicos que se veían por todas partes, los caminos en la capital estaban segregados en carriles separados, donde los que estaban al centro eran para los carruajes y los carriles a ambos lados eran las aceras para los peatones.

Para garantizar la seguridad, las aceras estaban elevadas más arriba que el suelo y estaban protegidas por una cerca. Por la noche, las luces de la calle, que eran colocadas en pares a ambos lados del camino, se encendían alimentadas por magia. Además, las calles eran patrulladas regularmente por pelotones de caballeros para asegurar la paz.

En uno de estos caminos de la capital, se podía ver a un joven tarareando y sonriendo mientras caminaba tranquilamente por la acera. El hombre tenía quizá unos 170 cm de estatura, y parecía tener unos veinte años de edad. Con el pelo rubio, ojos azules y un color de piel saludable que sugería que había estado expuesto regularmente a la luz del sol, sus características físicas sólo podían ser descritas como comunes a lo largo del Imperio.

No era un chico bonito. Colocado en un grupo de diez personas, definitivamente pasaría desapercibido. Sin embargo, irradiaba un encanto difícil de describir que parecía atraer a otras personas. Es posible que fuera debido a la sonrisa vigorizante de su rostro, o a la confianza que exudaba al caminar.

Con cada paso que daba, de debajo de sus ropas podía oírse un tintineo metálico que parecía ser provocado por la fricción de cadenas. Un observador informado se daría cuenta de que el ruido se debía a que usaba una cota de malla.

Dos espadas colgaban de su cintura. Por su longitud, parecían ser espadas cortas. Parte de las empuñaduras estaban completamente cubiertas por el protector de la mano, con las hojas ocultas en sus vainas. Se podía saber que definitivamente no eran baratas. Y finalmente, tenía una maza y un yoroidoshi* guardados detrás de su cintura.
(*Un Yoroidoshi (鎧通し) es una variante de un tanto, una espada corta, y literalmente significa “perforador de armaduras”.)

Poseer dos armas era considerado normal en este mundo. Sin embargo, era bastante raro ver a alguien con armas que podían usarse para cortar, perforar, y realizar ataques contundentes.

Para una persona normal, el hombre parecería ser un aventurero. Sin embargo, los bien informados serían capaces de saber que se trataba de un “trabajador”, simplemente por el hecho de que los aventureros debían llevar placas metálicas alrededor del cuello. Trabajador, esta palabra era usada para describir a personas que habían abandonado la carrera de aventureros.

El trabajo otorgado a un aventurero era proporcionado directamente por el Gremio de Aventureros, donde el contenido y la dificultad de las tareas eran investigados a fondo de antemano. Sólo las que eran consideradas adecuadas les eran asignadas a los aventureros y tenían rangos correspondientes de acuerdo a la dificultad de la tarea. En otras palabras, los trabajos que eran considerados inapropiados eran aquellos que podrían poner en peligro la seguridad del público o el tipo de trabajos que rompían las leyes, como por ejemplo investigar las plantas usadas de material en la creación de narcóticos. Esos tipos de solicitudes serían rechazadas por el Gremio de Aventureros.

También se rechazaba los trabajos que podrían dañar el balance ecológico de una zona. Por ejemplo, el Gremio de Aventureros nunca emitiría solicitudes que involucraran la remoción de monstruos que desempeñaban ciertos roles en un ecosistema. Esto se debía al temor de que la eliminación del monstruo podría desencadenar el colapso del balance ecológico de una zona, lo que podría resultar en hordas de otros monstruos abandonando sus hábitats y causando daños a asentamientos humanos. Sin embargo, si dichos monstruos dejaban su hábitat por sí mismos e ingresaban al territorio humano, esto sería tratado como un asunto por completo diferente. En otras palabras, los aventureros eran aliados de la justicia.

Sin embargo, el mundo no funcionaba basado sólo en ese principio.

Independientemente de cómo se describiera las cosas, había personas dispuestas a asumir grandes riesgos simplemente por la recompensa. También existía el tipo de gente que simplemente disfrutaba matando monstruos.

Estas personas, a comparación de los aventureros que estaban en la luz, preferían permanecer en la oscuridad. Los “desertores” entre los aventureros. Así era como algunas personas los llamaban.

Sin embargo, no todos los trabajadores eran del tipo de personas anteriormente mencionadas.

Hipotéticamente hablando, si un muchacho joven en un pueblo estaba gravemente herido y un grupo de aventureros capaces de usar magia curativa pasaba por allí, ¿tenían permitido usar hechizos para salvar al chico?

La respuesta era que no.

Había una regla que prohibía estrictamente que los aventureros usaran magia curativa en la gente común a menos que les pagaran cierta cuota.

Esto se debía a que el uso común de la magia curativa estaba restringido a los templos, a los que un paciente debía acudir y pagar cierta cuota para recibir la curación. Si los aventureros ignoraban este sistema e iban por allí curando gente, los templos no serían capaces de alimentarse.

Por esta razón, los templos habían presionado fuertemente al Gremio de Aventureros para hacer cumplir esta regulación.

Si los aventureros eran incapaces de obedecer las reglas, entonces podía optar por convertirse en trabajadores.

Aunque esto hacía parecer que los templos eran los malos, en realidad había una buena razón. Debido a la influencia de la magia en la vida cotidiana de la gente, la magia podía considerarse como otro instrumento político para el poder. Con el objetivo de ser capaces de proveer los beneficios a la gente sin ser controlados por la política, la única fuente de ingresos que los templos podían recibir provenía de la misma gente. A cambio, los templos proveían curaciones, purificación de no-muertos, así como la investigación y el desarrollo de nuevos hechizos de sanación.

Si los aventureros ignoraban las regulaciones y usaban sus hechizos curativos libremente, los templos se verían forzados a volverse más seculares, y sus ideologías iniciales se corromperían.

Así pues, siempre había dos lados en una historia. Sin luz, no habría sombra. La existencia de los trabajadores podía ser descrita de la misma forma. Por dinero, estaban dispuestos a ignorar las regulaciones y a menudo hacían un lío de las cosas, sin embargo, también había casos en los que habían traído beneficios para la gente, como por ejemplo en la creación de medicina más barata.

Dicho esto, éste era el tipo de profesión que este hombre tenía: Hekkeran Termite.

—Hmm... ¿Qué comprar?

Simplemente había demasiados objetos mágicos que Hekkeran quería. Por el momento, probablemente debía enfocarse en objetos defensivos. Después de eso, había una cosa más que quería por motivos especiales.

—Primero debo depositar el dinero... el resto lo usaré para comprar los objetos necesarios para ir de aventuras. ¿Eh? Me equivoqué en el orden. Primero comprar los objetos, y luego depositar el resto. —Hekkeran se rascó la cabeza.

«Sí, es así...»

—Siendo la vanguardia, necesito más resistencia mágica, tal vez también llegó el momento de sacar mis ahorros. No, si por alguna razón tuviera que recurrir a subyugar a los no-muertos de las Planicies Katze para ganarme la vida, sería mejor que comprara objetos que me hagan más resistente a los venenos, a la parálisis y a la enfermedad.

Los objetos mágicos tenían un alto valor en este mundo. En especial los que eran útiles durante el combate eran muy buscados por los aventureros. Si se trataba de un objeto de primer nivel, entonces él simplemente renunciaría a comprarlo.

Por el momento, los objetos que tenía en mente no eran de los del tipo extremadamente costoso.  Sin embargo, una persona ordinaria de todas maneras requeriría de años de ahorro para poder permitirse comprarlos. Era por eso que se estaba tomando su tiempo para pensar bien las cosas.

Su rostro relajado, que no podía contener la sonrisa detrás de su emoción, de pronto se puso tenso en el instante en el que vio a un grupo de caballeros parados a un lado del camino.

El grupo, compuesto de caballeros de armadura pesada y de armadura ligera, estaba haciendo guardia a un lado del cruce de caminos. Debido a que el Templo de los Cuatro Grandes Dioses estaba cerca, la cantidad de patrullas en esta área era considerablemente mayor.  Aunque estos caballeros no comenzarían a interrogar de pronto a la gente normal, Hekkeran podía sentir que sus miradas se reunían en las armas que llevaba.

Para un aventurero podría haber estado bien, pero para un trabajador como Hekkeran, que no tenía el respaldo de una organización o de una persona de influencia, simplemente no era muy inteligente verse envuelto en conflictos con los caballeros que tenían a cargo la protección del Imperio.

Como había esperado, Hekkeran pasó al lado de los guardias sin incidentes. Luego de verificar que su cara no estaba en la lista de criminales buscados, los caballeros no hicieron ningún otro movimiento. Luego de dejar atrás el territorio del templo, Hekkeran finalmente pudo relajarse y fijó la mirada más a lo lejos. Divisó un gran edificio, y junto a éste, el sonido de ovaciones, batalla y de sed de sangre.

Ese edificio excepcional era la Gran Arena, que sólo existía en la capital del Imperio. También era una de sus edificaciones emblemáticas.

Para Hekkeran, que durante su trabajo había visto la suficiente sangre derramada y que no tenía interés en las apuestas, el área era un lugar que no significaba nada para él. Sin embargo, para la población de la capital, era una de las fuentes más importantes de entretenimiento. Incluso desde donde estaba caminando podía oír las ovaciones. También parecía que hoy el lugar estaba completamente abarrotado.

—¿Son las finales? La emoción es realmente muy alta.

En el pasado, Hekkeran había llevado a su equipo de trabajadores a la Arena, en donde habían tenido que luchar contra hordas continuas de monstruos.  Ya que los monstruos no aceptaban rendiciones, perder resultaría en la muerte. Por supuesto, no era como si no hubiera muertes en los enfrentamientos entre humanos.

En un día típico en la Arena, era muy extraño no ver morir a una persona. Si realmente llegaba a suceder algo como eso, la presión de la audiencia sería lo suficientemente fuerte como para matar a alguien, ya que los eventos con muchas muertes eran muy populares.

Entre estos eventos, el más popular era el que tenía el mayor número de víctimas: el Torneo del Gran Combate.

Hekkeran se encogió de hombros.

No tenía el menor interés de ver desarrollarse escenas sanguinarias, y no tenía ningún deseo de visitar ese lugar. Sin embargo, los eventos que ocurrían allí eran temas candentes de los que la gente hablaba, así que siempre había razones para acudir.

«Hoy no planeo entrar, pero cuando regrese probablemente debería preguntar sobre los momentos destacados. Parece que los encuentros de hoy son muy emocionantes.»

Mientras intentaba memorizar los planes que había hecho, Hekkeran se dirigió hacia el lugar en el que había una variedad de locales. Poco después, vio un letrero familiar que decía “El Pabellón de la Manzana Cantante”.

Se decía que el local había comenzado con las reuniones de los bardos que construían sus instrumentos de la madera de los manzanos, pero ahora era un bar y una posada. Desde el exterior, el local parecía un tanto anticuado, pero el interior estaba sorprendentemente ordenando y en buenas condiciones. Mantenía el frío afuera. El piso estaba bien encerado. La calidad del lugar era en realidad bastante alta pero no era muy costoso. Para Hekkeran y sus compañeros, no, realmente para la mayoría de los trabajadores, sin ninguna duda, este local era considerado como la mejor de las posadas.

Aunque no podía compararse con los hoteles de clase alta del Imperio, esos tipos de hoteles eran más adecuados para los aventureros de pie en el escenario público.

En primer lugar, el trabajo que los trabajadores recibían usualmente requería discreción. Los hoteles llamativos en lugares públicos no eran convenientes en absoluto para el tipo de gente que requería de los servicios de los trabajadores. Pero al mismo tiempo, no siempre podían reunirse en lugares sospechosos y llevar a cabo sus negociaciones allí.

Lo siguiente era la necesidad de múltiples equipos de trabajadores para quedarse en el mismo lugar al mismo tiempo. Por consiguiente, las posadas como el Pabellón de la Manzana Cantante, que eran muy discretos y en los que los huéspedes podían discutir cosas en privado, eran lugares ideales que satisfacían las necesidades de los clientes. Debido a que los trabajadores no contaban con el apoyo de una organización como el Gremio de Aventureros, los clientes mismos tenían que buscar a los equipos de trabajadores. Sería muy molesto para todos si los trabajadores se alojaran en lugares diferentes.

Es más, desde la perspectiva de los trabajadores, quedarse junto a otros trabajadores les daba una sensación de camaradería, así como el beneficio de poder evitar trabajos que pudieran entrar en conflicto y así evitar un derramamiento de sangre innecesario. Por último aunque no por importancia, la más importante de las razones: la comida aquí era realmente buena.

Mientras pensaba sobre la cena de esta noche, Hekkeran abrió la puerta de la posada. Estaría muy feliz si era su estofado de cerdo favorito. Con este tipo de pensamiento al entrar, las palabras que oyó no fueron las típicas “Bienvenido” o “Buen trabajo” que esperaba, sino:

—¡Ya te lo dije! ¡No lo sé!

—No, no, incluso si dices eso...

—No es como si fuera la guardiana de esa chica o su pariente. Es imposible que te pueda decir en dónde está.

—¿No son compañeras? Simplemente no puedo aceptar un “no lo sé” como respuesta y marcharme. Es mi trabajo, después de todo.

En el primer piso de la posada, al centro del comedor, un hombre y una mujer se miraban fijamente el uno al otro.

Hekkeran conocía bien a la mujer.

Aunque sus ojos irradiaban una ferocidad intensa, la característica que más destacaba en ella eran el par de orejas más largas que las de un humano normal. Dicho esto, sus orejas seguían siendo sólo la mitad de largas que las de los Elfos típicos. Así es, era una Mitad-Elfo.

Los Elfos tendían a ser más delgados a comparación de los humanos. Al parecer, esta mujer también había heredado esa característica. Todo su cuerpo era muy delgado. Ya fuera el área alrededor de su pecho o de su cintura, no había curvas visibles en su cuerpo. Era plana como una tabla. Desde lejos, no sería de sorprender que las personas la confundieran con un hombre.

Vestida con una buena armadura de cuero, sin sus típicos arco y flecha, la única arma que tenía en este momento era la daga en su cintura.

Se llamaba Imina, y era una de las compañeras de Hekkeran.

Sin embargo, Hekkeran no conocía al hombre que se encontraba discutiendo con ella.

Aunque dio la impresión de estar disculpándose frente a Imina al agachar la cabeza, no había ni una pizca de sinceridad en sus ojos. De hecho, lo que se sentía allí era desprecio. Al menos por ahora, parecía que el hombre intentaba mantener las cosas civilizadas.

Los brazos y el pecho del hombre estaban llenos de músculos. Sólo con su apariencia podía forzar a alguien frente a él a revelarle lo que quería saber. Y aunque no parecía ser del tipo de personas que dependían de la violencia para hacer las cosas, Imina era capaz de encargarse de él si lo hacía.

A pesar de que Imina no parecía ser muy fuerte, en lo profundo de su cuerpo habitaba una fuerza que era suficiente como para hacerse cargo de matones que sólo dependían de sus músculos.

—¿No te lo dije ya desde el comienzo?

Percatándose de que la voz de Imina comenzaba a sonar tensa por la emoción, Hekkeran se apresuró a interceder.

—¿Qué sucede, Imina?

Oyendo el sonido de una voz familiar, Imina giró la cabeza y se sorprendió al verlo.

Para una ranger como Imina, que sobresalía en la percepción y el conocimiento de sus alrededores, no haberse dado cuenta de la presencia de Hekkeran demostraba cuán distraída había estado antes.

—... ¿Quién demonios eres tú? —Preguntó el hombre al que Hekkeran consideraba un intruso.

Luego de mirarlo a los ojos, Hekkeran sintió que la atmósfera entre ellos estaba a punto de pasar a los golpes. Sin embargo, para alguien como Hekkeran, que había sobrevivido a incontables situaciones de vida o muerte, su mirada no era nada a comparación de las intensas miradas de los monstruos feroces.

—... Es el líder de nuestro equipo.

—... Oooh, así que éste es el renombrado Hekkeran Termite-san.

Hekkeran sintió desagrado del súbito cambio en la actitud del hombre.

Aunque Hekkeran desconocía el propósito de su visita, si el hombre había venido todo el camino hasta lo que era considerado por el equipo de Hekkeran como su bastión, la posada, las probabilidades de que no reconociera a Hekkeran eran inexistentes.

Tal vez la dureza del argumento de antes era para medir el alcance de lo que Hekkeran era capaz de hacer. Si Hekkeran demostraba la más leve debilidad, lo siguiente que el hombre procedería a hacer sería utilizar la intimidación.

Entre los trabajadores o aventureros, siempre había aquellos quienes eran capaces de matar monstruos pero que eran más bien tímidos hacia los humanos. Incluso entonces, lo máximo que haría sería retroceder un paso, pero si las cosas eran forzadas demasiado, definitivamente terminaría en un baño de sangre.

«A pesar de que acabamos de conocernos, ya se está comportando así... Este hombre... es definitivamente de los del tipo que no soporto.»

Aunque era verdad que éste era uno de los métodos comúnmente usados para las negociaciones, era un método que no le gustaba a Hekkeran. Habría preferido que la otra parte fuese directamente al grano en lugar de dar vueltas.

—... ¿Puedes bajar un poco la voz? Ésta es una posada, y estás molestando a los otros huéspedes. Estaría mucho más contento si lo hicieras.

Aunque estaba diciendo eso, no se podía ver a ningún huésped cerca. ¿A dónde habían ido? No era como si se hubieran escondido, los huéspedes en esta posada estaban bastante acostumbrados a este tipo de charlas ya que, en primer lugar, la mayoría de ellos también eran trabajadores.

Sin embargo, realmente era extraño que este lugar estuviera desprovisto de gente.

Con una fuerza a la par de un aventurero de rango mithril, Hekkeran fulminó al hombre con la mirada. Como enfrentado por un monstruo, el hombre flaqueó.

—L-lo... siento mucho. Inicialmente no pretendía hacer eso.

Luego de lograr calmar su voz, el hombre intentó hablar nuevamente. Sin embargo, instantáneamente se quedó callado de nuevo cuando vio la mirada penetrante de Hekkeran. A juzgar por su reacción, estaba claro que el hombre no estaba acostumbrado a este tipo de trabajo, en el que la violencia era algo común.

«¿Qué hace aquí un tipo como éste?»

Aunque el tipo de trabajo realizado por el equipo de Hekkeran era de los que se hacían por debajo de la mesa, él no reconocía a este hombre, y no tenía idea de por qué había sido enviado aquí. Simplemente no encajaba en el perfil de alguien que llevaba una solicitud.

Esto molestaba a Hekkeran, y terminó relajando la mirada y preguntándole directamente al hombre:

—... ¿Qué diablos estás haciendo aquí?

—Sobre eso, Termite-san, estoy buscando a una persona conocida por ti, a Furt-san.

Al escuchar el nombre Furt, la imagen de una persona apareció en la mente de Hekkeran.

Incluso así, era difícil de imaginar que ella tuviera alguna conexión con este hombre. Ésa era la conclusión a la que Hekkeran había llegado.

—¿Arche? ¿Es que le sucedió algo?

—Arche... ¡Ah! Fue por eso. Me confundí hace un momento, pero ambos estábamos hablando sobre Furt-san, Arche Eeb Rile Furt-san.

—¡¿Y?! ¿Le sucedió algo a Arche?

—No, no, sólo deseaba discutir algo con ella... El contenido de la discusión es privado, es por eso que quería saber cuándo regresaría.

—Como si yo fuera a saber eso —respondió Hekkeran abruptamente. Para alguien que nunca era directo al hablar, el hombre se sorprendió brevemente por las palabras de Hekkeran—.Si ése es el caso, la conversación ha terminado.

—N-no hay remedio, entonces. Si es así, tendré que esperarla aquí.

—Piérdete. —Hekkeran hizo un gesto con la barbilla hacia la entrada de la posada. Su actitud calló al hombre nuevamente—. Te lo voy a dejar claro, no me agradas para nada. Simplemente no puedo tolerar ver a tipos como tú.

—Pero ésta es el área de la taberna, yo debería poder...

—Ah, es cierto, ¿no? Es verdad que estamos en la taberna. Pero no olvides que también es un lugar en el que los borrachos se pelean. —Hekkeran le sonrió al hombre—. Pero no tienes de qué preocuparte. Relájate, incluso si terminas gravemente herido, aquí tenemos a un sacerdote capaz de usar magia curativa. Claro, siempre y cuando pagues el precio justo.

—No se puede evitar que tengamos que cobrarte un extra. De otra manera los templos se molestarían mucho. Y definitivamente no queremos atraer a ningún asesino enviado por los templos —dijo Imina con una sonrisa burlona visible en el rostro—. Bueno, por lo menos te daremos un descuento. Recuerda darme las gracias por eso, ¿te parece?

—Y eso es lo que sucederá.

—Si están planeando amena...

Las palabras del hombres de detuvieron a la mitad, porque vio un cambio dramático en el rostro de Hekkeran.

Hekkeran avanzó, hasta que la distancia entre sus caras era la de un puño.

—¿¡Hah!? ¿Amenazas? ¿Quién está haciendo amenazas? ¿Sorprende mucho que haya peleas en los bares? ¿Qué demonios? ¿Te estoy dando un buen consejo para vivir una vida larga y saludable y dices que te estoy amenazando? ¿Estás buscando una pelea?

La apariencia actual de Hekkeran era algo que sólo las personas que habían enfrentado la muerte podían poseer.

Enfrentado a la presión proveniente de Hekkeran, el hombre retrocedió un paso. Chasqueó la lengua un momento y luego caminó de mala gana hacia la entrada. Aunque caminaba para ocultar el hecho de que estaba asustado, una mirada hacia su espalda era todo lo que hacía falta para confirmarlo. Cuando llegó a la entrada, el hombre se dio la vuelta y le gritó a Hekkeran y a Imina una última vez.

—¡Díganle a esa mocosa de la familia Furt! ¡Díganle que la fecha límite está cerca!

—¡¿Hah?!

Oyendo el acero en la respuesta de Hekkeran, el hombre escapó apresuradamente.

Tan pronto como el hombre desapareció, la expresión de Hekkeran regresó rápidamente a la normalidad. El cambio fue tan súbito que los espectadores podrían pensar que toda la escena no había sido más que un acto. Y entonces, Imina comenzó a aplaudir, como si él hubiera logrado hacer una gran actuación.

—Así que, ¿de qué se trataba todo eso?

—No lo sé. Me dijo lo mismo que te dijo a ti.

—Diablos, debí haber escuchado más antes de deshacerme de él.

Hekkeran se agarró la cabeza, derrotado.

—Sólo espera a oírlo de Arche una vez que regrese.

—... Pero, no está bien entrometerse demasiado en las cosas.

—Bueno, aunque lo que dices es correcto, sigues siendo el líder. ¡Haz lo mejor que puedas!

—En ese caso, usaré mi autoridad como líder para ordenarte que se lo preguntes tú. Sería muchísimo mejor si una mujer como tú fuera a preguntárselo, ¿no crees?

—Vamos, dame un respiro, tampoco quiero hacerlo.

Los dos sonrieron con amargura el uno hacia el otro.

Había algunas reglas en común entre los aventureros y trabajadores, en las que ciertas cosas simplemente no se hacían. La primera era revelar el pasado de un compañero de equipo. La segunda era mostrar codicia excesiva.

En el caso de la segunda regla, hasta cierto punto, la codicia excesiva era ineludible debido al hecho de que muchas personas escogían ser trabajadores para sacar beneficios personales. Sin embargo, incluso eso tenía un límite. Demasiada codicia podía llevar a pérdida de cohesión del equipo. Por ejemplo, sería difícil confiar en un compañero que se quejaba constantemente por el dinero. Permitir que los compañeros te cuidaran la espalda durante los momentos de riesgo era una parte fundamental del trabajo de equipo y de la unidad. Como tal, todos los equipos requerían de un nivel mínimo de confianza entre sus miembros. Pero, al llevar a cabo un trabajo de alto riesgo y alta recompensa ¿cuánto se podía confiar en alguien que se sabía que era codicioso?

Actualmente, al parecer había problemas relacionados con Arche, que afectarían la confianza que tenían en ella. Ése no era un asunto que se podía ignorar fácilmente.

Durante el transcurso de sus trabajos, ellos pondrían sus vidas en las manos en las manos del otro. Era por eso que no podían darse el lujo de dudar, ni siquiera un poco, de sus compañeros de equipo.

Hekkeran sacudió la cabeza, mientras mostraba renuencia en la cara.

—Entonces parece ser que no se puede hacer nada. Tendré que preguntárselo cuando regrese.

—Cuento contigo~.

Hekkeran entrecerró los ojos hacia Imina, que sonreía y agitaba la mano.

—No pienses que escaparás. Tú también vendrás conmigo a hablar con ella.

—Eh... —Aunque Imina claramente quería negarse, se rindió tan pronto como vio la determinación en el rostro de Hekkeran—. Oh está bien, no hay remedio. Sólo espero que no sea nada grande...

—De todas maneras, ¿a dónde ha ido Arche?

—¿Eh? Ah, ella está reuniendo la información para ese trabajo.

—¿Rob y yo no estábamos a cargo de eso?

Luego de regresar de las Planicies Katze, habían recibido una nueva comisión, con unos términos muy buenos dada la naturaleza de la tarea en cuestión. Como tal, habían comenzado con los preparativos para el trabajo.

Originalmente debería haber sido Roberdyck, el más adecuado para este tipo de cosas, quien investigaría los antecedentes del cliente, así como la compensación. Hekkeran debía dirigirse a la oficina administrativa del Imperio para cobrar el pago por el sometimiento de los no-muertos —todo el trabajo relacionado a eliminar no-muertos en las Planicies Katze era tratado como un trabajo gubernamental por el Imperio— y al mismo tiempo, usar métodos alternativos para reunir información de manera similar a Roberdyck.

Imina y Arche debieron haber esperado en la posada.

—No sólo era para eso. Rob necesitaba ayuda para investigar la historia y las condiciones alrededor del área de operaciones...

Hekkeran asintió con la cabeza, mientras una mirada de comprensión se formaba en su rostro. Aunque Arche había abandonado la Academia de Magia, probablemente seguía teniendo algunos contactos allí. Era posible que fuera la más adecuada para reunir información académica y también podía visitar el Gremio de Magos para recoger material adicional.

—... por lo que fue con él. Rob también posee muchos conocimientos, y tiene conexiones en los templos. De todos modos, ¿Cómo te fue?

Hekkeran hizo un sonido mientras se sentaba en la silla, y habló:

—Aunque la solicitud sólo fue ofrecida a trabajadores, el contenido del trabajo no es nada malo. La razón por la que esta vez decidieron contratar trabajadores se debe probablemente a que el lugar de trabajo está situado en un área al que los aventureros no pueden ir. Sin embargo, justo como el cliente dijo antes, parece ser que también han contactado con otros equipos.

—¿En verdad trabajaremos junto a otros equipos? Incluso si dicen que las ruinas que descubrieron parecen inexploradas, el que estén dispuestos a invertir esa enorme suma sin tener ninguna ganancia asegurada parece un poco...

—Ese tipo, Gringham, de otro de los equipos que fueron contactados, estaba diciendo lo mismo. Pero al final, Heavy Masher* parece estar planeando aceptar la solicitud. Si no lo decidimos para mañana, las cosas podrían resultar problemáticas.
(*Heavy Masher = Triturador Pesado. No sé si dejarlo en ingles, primero voy a ver cómo se llaman los otros equipos.)

Hasta el momento, el equipo de Hekkeran sólo había escuchado el contenido de la solicitud, y aún no la habían aceptado. Aunque prometieron darle una respuesta al cliente para mañana, si iban a aceptar, tendrían que comenzar con los preparativos de inmediato.

—Y entonces, en este momento crítico, viene y se presenta algo más... ¿Es que las dos cosas están relacionadas de alguna forma?

—No podemos descartar que haya sido provocado por otro equipo que desea hacer una fortuna con esto, pero creo que de todas maneras debemos esperar y escuchar la explicación de Arche antes de tomar una decisión. Si realmente hay algún tipo de intriga puesta en marcha por otro equipo, ¿retrocedemos o seguimos adelante?"

—Por supuesto que continuamos. Si planean comenzar un conflicto, entonces sólo tenemos que seguir golpeándolos hasta que ninguno de ellos se atreva a meterse con nosotros de nuevo; hasta sacarles los dientes.

—Eso suena bastante excesivo.

Aunque Imina parecía excesivamente dura, Hekkeran también pensaba que su enfoque para resolver este problema era bueno.

Aunque ser menospreciados no era algo tan serio, su reputación también caería si se echaban para atrás. La pérdida de reputación era algo que aquellos que estaban en la profesión de trabajadores deseaban evitar.

Al mismo tiempo que los ojos de Hekkeran ardieron con una poderosa determinación, desde la entrada vino el sonido chirriante de las puertas al abrirse. Las siluetas de dos personas ingresaron a la posada.

—¡Estamos en casa!

—¡Hemos regresado!

La primera voz era algo quejumbrosa y le pertenecía a una chica, seguida poco después por la voz de un hombre cuyos ojos estaban llenos de justicia. La pausa momentánea se debió a la vacilación del hombre de ahogar la suave voz de su compañera.

La chica que ingresó primero no era demasiado delgada. Las palabras “belleza joven” serían las más adecuadas para describirla.

Con una apariencia de unos quince a diecisiete años, la muchacha poseía un rostro de facciones delicadas y un cabello que le llegaba hasta los hombros. La suya era una belleza elegante, pero, de vez en cuando, también daba la impresión de ser una muñeca sin vida.

Sus manos sostenían un bastón de hierro que tenía la misma altura que ella y una superficie cubierta con símbolos y runas que podrían haber sido palabras o imágenes. La muchacha llevaba una túnica suelta, y debajo, ropa robusta que le ofrecía bastante protección. Obviamente era una lanzadora de magia.

El hombre vestía una armadura completa, aunque se había quitado el yelmo, y sobre ella llevaba una sobreveste bordada con el símbolo de un escudo. Un lucero del alba colgaba de su cintura, y sobre su cuello un collar que llevaba el mismo escudo que su sobreveste.

Con un peinado perfectamente arreglado y una barba bien cuidada, el hombre daba una impresión cordial. Por su apariencia, parecía tener alrededor de 30 años.

Estos dos eran los compañeros a los que Hekkeran e Imina estaban esperando, Arche Eeb Rile Furt y Roberdyck Goltron.

—¡Ohh, bienvenidos!

«¿Su llegada podría describirse como oportuna o inoportuna?», pensó Hekkeran mientras se daba la vuelta para saludarlos a ambos en voz alta.

—¿Qué pasa? ¿Les sucedió algo a ustedes dos?

Roberdyck usó un tono de voz que no demostraba ninguna jerarquía hacia ellos. Una de las razones se debía a una elección personal, la otra a la igualdad mutua entre trabajadores.

—N-no pasa nada.

—A-así es. Justo como dijo Hekkeran.

Arche y Roberdyck los observaron mientras ambos agitaban las manos negándolo.

—Mm, hablando de ello, éste no es un buen lugar para conversar, ¿qué tal si vamos allá? —Habiendo terminado con las bromas, una expresión seria se formó en el rostro de Hekkeran mientras apuntaba hacia una mesa circular en la parte trasera del área de la taberna—. Antes de eso, eh, sobre las bebidas... Oye, Imina, ¿a dónde fue el dueño?

—...Salió a comprar. Estoy cuidando el lugar por él.

—¿Es así? ¿Entonces qué hacemos? ¿Está bien si saco una botella o dos?

—Yo estoy bien sin beber.

—Ah, igual yo, gracias.

—... Ya veo. En ese caso... comencemos la reunión de Foresight*.
(*Foresight = Previsión, premonición, precaución)


La expresión relajada desapareció del rostro de cada miembro. Al mismo tiempo inclinaron su peso sobre la mesa, acercándose todos. Aunque por el momento no había ningún otro huésped, este tipo de comportamiento se había convertido en un viejo hábito difícil de romper.

—En primer lugar, me gustaría confirmar los contenidos de la comisión.

Una vez que se aseguró que tenía la atención de todos, Hekkeran continuó. Su tono de voz y su expresión eran completamente diferentes a los de antes. Como líder del equipo, era necesario que actuara con seriedad y que mantuviera la dignidad cuando la situación lo exigiera. Eso era lo que se esperaba de un líder.

—Esta vez el cliente es el Earl Femel. El contenido de la solicitud es investigar unas ruinas, posiblemente una tumba subterránea, descubierta en el territorio del Reino. La compensación consiste en un pago inicial de 200, seguido de otros 150 cuando terminemos. La calidad del contrato y de la suma total ofrecida como recompensa en esta ocasión es extremadamente alta. Sin mencionar que al final habrá un bono dependiendo de los resultados de la investigación. Todos los objetos mágicos que descubramos le pertenecerán al Earl; sin embargo, las personas que los descubran obtendrán un bono adicional de la mitad del precio del mercado del objeto mágico. En lo que respecta a cosas como gemas o metales preciosos, obras de arte y otros tesoros, luego de verificar su valor, la mitad le será entregada al que los descubra. Además, también han contactado con otros equipos de trabajadores. Basándonos en los eventos que podrían ocurrir, lo más probable es que se convierta en una operación conjunta. Muy bien, creo que ya he dicho suficiente.

Luego de compartir la información que había obtenido con Arche y Roberdyck, Hekkeran regresó al contenido de la comisión:

—La duración máxima es de tres días. El objetivo es principalmente explorar el interior de la tumba. Lo importante a tener en cuenta es que, se sospecha que podríamos encontrar monstruos durante la investigación, pero actualmente se desconoce de qué tipo. Por cómo se ven las cosas, esta comisión realmente parece ser sólo una simple investigación.

Era muy común que los monstruos usaran ruinas abandonadas como guaridas en las afueras de la civilización humana. Como tal, las tareas de “investigación” dadas a los trabajadores tendían a ser consideradas como misiones de reconocimiento muy difíciles.

—El aspecto más importante sobre esta comisión es que parece que la tumba no ha sido explorada.

En el momento en que dijo esto, la atmósfera que rodeaba al grupo cambió.

Hace doscientos años, en la época de los disturbios de los Dioses Demonio, muchos reinos perecieron. No fueron sólo los reinos humanos los que fueron destruidos, los países compuestos por semihumanos y otras especies heteromorfas también perecieron. Las ruinas de estas civilizaciones con frecuencia contenían muchos tesoros inestimables; y la posibilidad de encontrar objetos mágicos también era alta.

Encontrar tesoros como estos era un sueño que compartían tanto aventureros como trabajadores. Como tal, unas ruinas inexploradas eran algo que todos los aventureros y trabajadores deseaban encontrar. Y de repente, aquí estaba, justo frente a sus ojos.

—Para finalizar, las provisiones requeridas para el viaje hacia y desde el lugar serán cubiertas por el Earl. Ésa es toda la información que he reunido. A continuación, Arche, Roberdyck, cuéntennos los resultados de su investigación.

—En ese caso, comenzaré yo. La posición del Earl Femel al interior del palacio no es muy buena. Hay rumores de que el Emperador le está dando la espalda. Además, por lo que he oído, al parecer no necesita conseguir dinero.

—En cuanto a las ruinas descubiertas en el territorio del Reino, tanto Arche-san como yo hemos intentado investigar la historia pasada de las civilizaciones registradas. Hasta ahora, no podemos encontrar ningún registro de que se haya construido alguna ciudad antigua cerca a las ruinas. Si realmente es una tumba, deberíamos haber podido encontrar pistas en los libros... A decir verdad, no puedo entender por qué habría una tumba construida en ese lugar, ¿tal vez sería mejor buscar información allí?

—No hay remedio. Se nos ha ordenado mantener esta operación tan secreta como sea posible. El cliente desea tener tan pocos testigos como se pueda, en otras palabras, no debemos hacer ningún movimiento innecesario.

—Por supuesto, esa región le pertenece al Reino. Si las cosas quedaran expuestas, podríamos terminar convirtiéndonos en enemigos del Reino y de la familia Vaiself.

Explorar unas ruinas descubiertas en un país diferente; este tipo de trabajo al límite de lo legal era la razón por la que se había escogido a trabajadores en lugar de a aventureros.

—Así que en otras palabras, ¿lo que estamos haciendo es sólo el trabajo sucio habitual?

—Aunque se puede ver de esa manera, todavía hay un problema ligeramente delicado.

—Así es. Si los trabajadores del Imperio son capturados al interior del Reino, el Earl definitivamente será arrastrado con nosotros.

—Lo que nos lleva a la pregunta principal.

—¿De dónde vino la información sobre el descubrimiento de las ruinas?

—Sí. Sin importar cuánto lo piense, es extraño.

—¿Es así? ¿Acaso no está muy cerca al Gran Bosque de Tob? Tal vez fueron descubiertas durante una tala.

—Es raro. Echen un vistazo a esto. —Arche abrió un mapa y dibujó un círculo en cierto lugar—. Los detalles no están muy claros, pero parece ser alrededor de este lugar. —Recorriendo el mapa con su pequeño dedo, Arche indicó su objetivo—. También hay un pueblo aquí. Aunque es muy pequeño, tal vez sería mejor describirlo como una aldea. No creo que un pueblo como éste sea capaz de crear unos claros tan grandes en el bosque.

—Correcto. Las probabilidades de que esos claros hayan sido excavados por un pueblo tan pequeño son muy bajas. Especialmente si el bosque está habitado por monstruos peligrosos... Sería mucho más probable pensar que fue hecho como un proyecto gubernamental, pero no puedo encontrar ninguna razón por la que el Reino querría excavar en ese lugar del bosque. Al final, nos sigue faltando información.

Los cuatro se pusieron más preocupados después de esto. ¿Deberían o no aceptar la solicitud?

A diferencia de los aventureros, que tenían el respaldo de todo un gremio, era absolutamente necesario que los trabajadores investigaran adecuadamente todos los detalles sobre el trabajo ofrecido antes de tomar una decisión. Primero, tenían que investigar a fondo los antecedentes del cliente y sus conexiones, luego, el lugar de trabajo. Finalmente, en base a los detalles obtenidos a partir de la descripción del trabajo, tomarían la decisión de aceptarlo o no.

Incluso después de haber hecho todo eso, a veces seguía siendo insuficiente. Si uno no era capaz de hacer esto, entonces debería dejar de ser un trabajador. Sin importar cuán bueno fuera el pago por el trabajo, sería mejor rechazarlo si uno no podía lavarse las manos que terminarían manchadas de tierra.

—Ya he confirmado el pago, esto fue lo que dieron como depósito inicial. —Hekkeran colocó una placa metálica sobre la mesa. Su superficie estaba grabada con innumerables glifos y runas pequeñas. Aunque le habían dado la placa, él tendría que devolverla si decidían rechazar la comisión—. Ya lo he verificado con el Banco Imperial. La suma ya ha sido acreditada a mi cuenta, puede ser convertida en dinero en cualquier momento.

La placa metálica era un tipo de garantía usada por los bancos dentro del Imperio, con una función similar a la de un cheque.

Para evitar las falsificaciones, las placas eran hechas con mucho cuidado y delicadeza. Aunque el proceso de creación era extremadamente largo, y definitivamente se incurriría en gastos adicionales para que la gente las use, las ventajas superaban por mucho a los inconvenientes.

En otros países, este tipo de cosas usualmente las manejaba el Gremio de Aventureros, sin embargo, las placas metálicas usadas en el Imperio estaban garantizadas por el propio gobierno.

—Por cómo se ven las cosas, no parece ser una trampa... bueno, supe que iban en serio en el momento en que realizaron el depósito.

Si fuera una trampa, no debería haber sido necesario pagar un depósito tan grande. Sin embargo, era posible que lo hubieran hecho sólo para que la gente pensara eso, aunque Hekkeran no creía haber ofendido de alguna forma a un noble lo suficiente como para merecer una trampa dirigida específicamente contra él.

—Yo...

—Espera, Imina, aún no he terminado. Por favor, sé un poco más flexible con tus pensamientos.

—Sí, sí. Oigámoslos entonces. Sobre este trabajo que nos han ofrecido... parece que están bastante cortos de tiempo, sin embargo, sigue habiendo puntos con los que no estoy de acuerdo. Por ejemplo, contratar a múltiples equipos de trabajadores, ¿qué opinan de esto?

Justo como Imina había señalado, teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que se tomó en contactar a múltiples equipos, habría tenido más sentido escoger al primer equipo que accediera y apresurarse a la ubicación de la tumba, teniendo en cuenta que los trabajos como éste requerían de mucha prisa.

—Tampoco estoy seguro. Para comenzar, no entiendo por qué están tratando de apresurar esto. Tampoco he recibido ninguna información sobre alguna situación de emergencia que le estuviera ocurriendo al Earl. No es como si fuera a ocurrir algún evento o ceremonia en los próximos días. Lo único que se me ocurre es que temen que el Reino pueda descubrir las ruinas. ¿Contratar a varios equipos podría ser sólo para incrementar las posibilidades de éxito?

—Sobre eso, Hekkeran. ¿Escuchaste algo de Gringham?

—No hay mucho que decir. Sólo fui y les pregunté si a ellos también los habían contactado, pero parece que también estaban ávidos de información sobre esta comisión. Fue bastante difícil no revelarles nada.

Hekkeran se encogió de hombros impotente.

—Si ése es el caso, entonces, ¿quizá haya un tercero que apunte también a las ruinas?

—Definitivamente es posible. Si es así entonces explicaría por qué han contratado a tantos trabajadores. Oh, es verdad, parece que algo grande sucedió recientemente en el Reino. Sin embargo, no parece tener nada que ver con el área cercana a E-Rantel...

—Oigamos más de esto, Rob.

Debido a la falta de información precisa, Roberdyck sólo pudo explicar en partes lo que había escuchado. Ya que la mayoría de los detalles concernientes al incidente habían sido reconstruidos a partir de rumores, el cuadro general que se pintó al final no era muy claro o confiable.

—Mm, no podemos afirmar con seguridad que el incidente esté relacionado de alguna manera. Sin embargo, sigo creyendo que lo que Arche dijo es lo más probable. Rob también está de acuerdo.

—Si es así, entonces... al contratar a múltiples equipos de trabajadores, y teniendo en cuenta que la ubicación del trabajo está dentro del territorio del Reino, ¿lo más seguro es que terminemos chocando contra aventureros del Reino enviados a explorar las ruinas? Si es así entonces no tiene sentido recolectar más información dentro del Imperio.

—Lo otro a tener en cuenta es una emboscada hecha por los otros equipos de trabajadores. Definitivamente no quiero perder la vida justo al alcanzar nuestro objetivo.

—También tenemos que estar atentos ante emboscadas de parte de los aventureros. Aunque hablando de esto, realmente preferiría si la hicieran los aventureros. Al menos podemos tratar de negociar con ellos y no sería tan traicionera como una emboscada hecha por otros trabajadores.

—Si es hecha por trabajadores, entonces lo más probable es que las cosas terminen con sangre.

—¿Qué debemos hacer, líder?

Se habían planteado y discutido las cuestiones generales, y también se habían expresado las opiniones de cada miembro. Lo que quedaba eran algunas especulaciones antes de llegar a una conclusión.

—Antes de decidirlo, tengo algo que decir... Creo que es necesario que todos escuchen esto. —Hekkeran suspiró profundamente, e Imina, sentada a su lado, contuvo el aliento momentáneamente—. Arche, un hombre extraño vino y dijo que quería verte.

Al oír esto, una ceja se elevó en el rostro usualmente inexpresivo de Arche. Viendo esta reacción, Hekkeran entendió que Arche conocía al hombre.

—¿Qué fue lo que dijo ese tipo al final? ...¿Qué fue?

Hekkeran se lo preguntó abiertamente a Imina, recibiendo en respuesta una mirada que le decía, “¿Qué demonios estás diciendo?”. Sin embargo, luego de darse cuenta de que Hekkeran realmente lo había olvidado, Imina respondió con voz cansada.

—Díganle a esa mocosa de la familia Furt. Díganle que la fecha límite está cerca.

—Sí, fue algo como eso.

Al convertirse en el centro de atención, Arche respiró profundamente y dijo con voz pesada:

—Estoy endeudada.

—¡¿Endeudada?!

Hekkeran exclamó sorprendido. Por supuesto, no fue el único, Imina y Roberdyck también tenían expresiones de asombro. Ya que no había rangos dentro de su equipo, los ingresos se compartían por igual. Y al recordar la suma ganada hasta ahora, la noción de estar en deuda era ridícula.

—¿Cuánto debes?

—Trescientas monedas de oro. —Al oír la respuesta de Arche, los tres se miraron entre ellos una vez más.

La cantidad que debía era algo que la gente normal ni siquiera sería capaz de soñar. Era algo que ni siquiera los trabajadores de su mismo nivel serían capaces de ganar de una sola vez. Aunque el depósito para su solicitud actual era de trescientas cincuenta monedas de oro, esa cantidad era para todo el equipo. Luego de restarle los costos de mantenimiento y de la compra de los equipos y objetos necesarios, la cantidad restante para cada miembro sería sólo de alrededor de sesenta monedas de oro.

Además, su equipo estaba entre los mejores en la profesión de trabajadores. Usando el mismo criterio para evaluar a los aventureros, serían equivalentes al rango mithril. Incluso en su nivel, no podían ganar tanto de una sola vez. Eso demostraba cuán cuantiosa era la deuda.

El rostro de Arche comenzó a nublarse al sentir la duda en las miradas de sus compañeros.

Naturalmente, ella quería evitar esta conversación. Sin embargo, si no respondía ahora, no sería una sorpresa si terminaba siendo expulsada del equipo.

Luego de un breve momento de consideración, Arche finalmente abrió la boca.

—... Ya que mi familia lo considera una gran desgracia, nunca le dije esto a nadie, pero... el Emperador de Sangre revocó el estatus de nobleza de mi familia.

El Emperador de Sangre, Jircniv Rune Farlord el Nix. Reconocido por tener las manos manchadas de sangre.

Debido a ciertos acontecimientos que tuvieron lugar, el antiguo Emperador fue forzado a retirarse. Poco después, la que solía ser una de las Cinco Grandes Familias del Imperio, la familia de la madre del Emperador de Sangre, fue acusada de asesinar al Emperador y fue erradicada. Las cosas empeoraron después de eso, con los hermanos del Emperador de Sangre muriendo uno después del otro. Durante ese tiempo, fue como si los vientos que soplaban al interior de la ciudad llevaran a la muerte misma, y cerca al final, hasta su madre se vio atrapada en ellos y pereció.

Por supuesto, hubo oposición durante esta época. Sin embargo, la oposición era insignificante para el Emperador de Sangre, que ya controlaba a los caballeros del Imperio durante su periodo como príncipe heredero. Haciendo uso de una fuerza militar aplastante, todos los aristócratas capaces de oponerse a él fueron cortados como el trigo ante la guadaña. Los únicos que quedaron fueron los que juraron lealtad al Emperador desde lo profundo de sus corazones, y por lo tanto terminó con la centralización completa del poder en su persona.

Sin embargo, el Emperador de Sangre no se detuvo allí. En poco tiempo, a muchos aristócratas sobrantes se les revocó sus títulos de nobleza debido a su incompetencia. En cambio, a los plebeyos capaces se les dio la oportunidad de mejorar su estatus.

En definitiva, fueron dos los puntos principales que más sorprendieron a la gente. El primero fue que el poder del Imperio no cayó ni un poco durante la remoción masiva de aristócratas. En segundo lugar, que el Emperador que había logrado todo esto era sólo un niño de unos 11 o 12 años.

No era raro ver a familias que habían perdido su estatus de nobleza. Sin embargo...

—Incluso ahora mis padres siguen viviendo con el mismo estilo de vida que antes. Por supuesto, no podemos pagar el costo. Es por eso que mis padres terminaron prestándose dinero de lugares de mala fama.

Al oír esto, los tres se miraron el uno al otro.

Aunque lo escondieron bien, los sentimientos de ansiedad, irritación, desagrado e ira pasaron entre ellos.

“Tengo confianza en mis habilidades mágicas. Deseo unirme.” Estas palabras habían sido pronunciadas por una chica delgada sosteniendo un bastón más alto que ella misma.

La imagen de una niña pequeña con un rostro inexpresivo y sosteniendo un bastón en ambas manos, parada frente a ellos, vino de pronto a la mente de Hekkeran y los otros. Más tarde, la imagen de sus rostros aturdidos luego de presenciar la demostración de fuerza mágica de Arche se formó en sus cabezas, resonando con nostalgia.

En los dos años que habían pasado, luego de experimentar numerosas aventuras y de haber sobrevivido a algunas en las que incluso un sólo movimiento equivocado les habría costado la vida, el dinero que habían ganado era una cantidad bastante considerable. Sin embargo, el equipo que Arche usaba apenas había cambiado desde el comienzo.

Finalmente se había revelado el motivo de eso.

—¿Es en serio? ¿Debería ir y tener una “conversación” adecuada con ellos?

—Creo que ya es hora de que tus padres oigan la voz de Dios. No, no, tal vez deberían conocer a los puños de Dios antes de eso.

—Creo que aún no les han perforado las orejas, tal vez debería comenzar a hacerles agujeros en ellas.

—Por favor, cálmense. Las cosas ya ha llegado hasta este punto, lo que quiero decir es que, dependiendo de la situación, planeo llevarme a mis hermanas lejos de mis padres.

—¿Tienes hermanas?

Al ver a Arche asintiendo con la cabeza, los tres se miraron el uno al otro una vez más. Aunque no lo dijeron en voz alta, en lo profundo de sus corazones comenzaron a sentir que podría ser mejor renunciar a esta comisión en particular.

Era cierto que los trabajadores tenían un ingreso más alto que el de los aventureros. Sin embargo, la cantidad de peligro que enfrentaban también era mucho mayor. Aunque se esforzaban para asegurarse de que el trabajo que tomaban fuera lo más seguro posible, las probabilidades de encontrar situaciones que escapaban de sus cálculos seguían siendo bastante altas.

Un sólo desliz podía resultar en una tragedia para sus hermanas. Sin embargo, era inútil seguir pensando en cosas como éstas.

—Ya veo. ...Entonces, por ahora, aplacemos este asunto. Dejaremos que te hagas cargo de tu problema actual... De cualquier manera, de vuelta al tema principal, ¿aceptamos o no la comisión que nos ofrecen? —Luego de decir esto, Hekkeran miró fríamente a Arche—. Arche, no quiero que esto suene mal pero, tú no tienes palabra en esto.

—Está bien. Como alguien que necesita dinero, puedo entender que mi voto se vería comprometido por el problema de mi deuda. —Eso era lo que querían decir con ser cegados por la codicia—. Sinceramente, había pensado que me sacarían del equipo.

—¿Qué dices? Luego de lograr que una lanzadora de magia tan hábil como tú se nos una, sería una perdida enorme si simplemente te dejamos ir.

Esa declaración no tenía por objeto proporcionar ningún consuelo. Era la verdad.

El talento innato de Arche. Un par de ojos bendecidos con milagros, habían ayudado al equipo de Hekkeran muchas veces en el pasado.

Si se tuviera que darle un nombre al talento innato de Arche, probablemente las palabras más adecuadas para describirlo serían, “Los ojos que lo ven todo”.

Los lanzadores de magia arcana estaban constantemente rodeados por un aura invisible que envolvía sus cuerpos. Sin embargo, el talento innato de Arche le permitía verla directamente. No sólo eso, ella era capaz de ver qué niveles de magia podía usar su oponente.

No hacía falta decir lo ventajoso que era el poder medir el nivel de poder de los oponentes.

Sólo había otra persona que Hekkeran conocía al interior del Imperio que también poseía esta habilidad. Y esa persona era el lanzador de magia de mayor nivel en el Imperio, Fluder Paradyne.

A pesar de que sus ojos eran lo único que tenían en común, esto demostraba lo talentosa que era Arche, ya que era comparable a Fluder.

—Y pensar que la Academia de Magia dejaría ir a una muchacha tan talentosa.

—Exactamente. Ser capaz de usar el mismo nivel de magia que yo y a tan temprana edad es simplemente increíble. Tal vez sea posible que Arche alcance el sexto nivel en el futuro.

—Pienso que eso sería bastante difícil de lograr. Sin embargo, sería feliz si existiera la posibilidad.

Justo cuando el ambiente previamente roto estaba a punto de recuperarse, Hekkeran dio una palmada. La atención de todos se centró una vez más en el tema en cuestión.

—Ahora, sobre la comisión actual, ¿la aceptamos o no? ¿Roberdyck?

—No tengo objeciones.

—¿Imina?

—¿Por qué no hacerlo? Es el tipo de trabajo que siempre he querido hacer.

El trabajo que se daba a los trabajadores no era algo trivial. Sólo hace unos días, estaban en las Planicies Katze exterminando no-muertos. Trabajos como ése eran muy diferentes a comparación de lo que les estaban ofreciendo ahora.

—En ese caso...

—Si lo hacen por mí, por favor no lo hagan. Incluso si rechazamos la oferta esta vez sigo teniendo otros medios.

Los tres se miraron el uno al otro, y una sonrisa se formó en el rostro de Imina.

—De ninguna manera. Si lo piensas, esta vez el pedido no es el típico trabajo turbio. Además la recompensa es realmente generosa. Cierto, ¿Rob?

—Así son las cosas. No lo hacemos por ti. Probablemente haya muchos objetos sin descubrir al interior de las ruinas, ¿no es así, Hekkeran?

—Ahí lo tienes, Arche. Aunque es lamentable que no podremos dar a conocer que fuimos los primeros exploradores de esas ruinas.

—Mi más profunda gratitud.

Al ver a Arche agachando la cabeza, los tres se miraron el uno al otro y sonrieron.

—Entonces, Arche y yo iremos y convertiremos la placa en dinero. Ustedes dos preparen las cosas necesarias para esta aventura.

Los artículos necesarios para una aventura podían incluir cosas como cuerdas o aceite, así como determinados objetos mágicos. Para alguien con una personalidad meticulosa como Roberdyck y para Imina que poseía las habilidades de un ladrón, este tipo de trabajos eran perfectos para ellos. Por otra parte, se podría decir que Hekkeran simplemente no era adecuado para una tarea como ésa.

—¡Muy bien, todos, comencemos! ...Arche —volviéndose hacia Arche, que estaba inclinando la cabeza hacia un lado con una expresión desconcertada, Hekkeran finalmente dijo lo que había querido decir antes—, los ingresos de esta comisión no son suficientes para cubrir tu deuda.

—No hay problema. Esto debería ser suficiente para extender el plazo por algún tiempo.

—Puedes prestarte el resto de nosotros.

—Así es. Siempre puedes pagarnos el resto usando los ingresos que ganemos en trabajos futuros.

Por supuesto, no se lo darían gratis ya que todos los miembros de Foresight eran iguales.

—Esperen por ahora. Ya he devuelto la mayoría de los que mis irresponsables padres se prestaron. Pero denme algo de tiempo para pensar las cosas.

—Está bien. Tómate tu tiempo.

Los cuatro se miraron el uno al otro una última vez antes de partir para completar las tareas que tenían.


Parte 3

En cierto distrito residencial de clase alta que ocupaba una gran extensión de terreno en la capital del Imperio. Desde hacía mucho tiempo que en estas tierras se había construido filas de mansiones lujosas erigidas al estilo del pasado.  Caminar por entre estas mansiones provocaría una sensación de nostalgia histórica, y con seguridad se podría decir que el tipo de residentes viviendo aquí eran aristócratas en su mayoría.

Las mansiones de los aristócratas eran una señal de su posición social. Podría ser visto como un desperdicio de dinero, pero si no estuvieran extravagantemente decoradas, ellos seguramente serían ridiculizados.

Muebles, joyas, ropa, mansión, patio; era necesario mantener todas estas cosas para tener estatus entre las clases altas de la sociedad. Para los aristócratas, que continuamente formaban grupos y conexiones, era necesario demostrar su riqueza. Vivir en una mansión simple era razón suficiente para ser ridiculizado y menospreciado. Debido a esto, los aristócratas que estaban interesados en la política y el poder, tenían que decorar sus cuerpos y sus propiedades. En términos realistas, esto era parecido a una demostración de fuerza entre grupos militares. Era un privilegio reservado para los poderosos.

Éstas eran las cosas que uno vería al mirar alrededor.

Incluso dentro de la capital, esta zona era uno de los distritos mejor regulados, donde todo era agradable y tranquilo. Sin embargo, si se observaba con cuidado, la tranquilidad podía ser un poco inquietante debido a la falta de presencia humana.

En realidad, la mayoría de estas mansiones estaban desocupadas y vacías. Debido a los eventos desencadenados por el Emperador de Sangre, la mayoría de sus habitantes habían terminado siendo incapaces de continuar soportando los gastos de vivir en este distrito.

Entre estas mansiones vacías, seguía habiendo unas cuantas todavía en uso. Aunque a diferencia del pasado, los jardines estaban descuidados y ya no había sirvientes esperando afuera.

Fueron sus padres los que recibieron a Arche en la sala de recepciones de una de esas mansiones. Mostraban la apariencia apropiada de los nobles típicos, con ropa lujosa y el porte correcto.

—Ooh, bienvenida a casa, Arche.

—Bienvenida.

Antes de poder responder correctamente, Arche se volteó para mirar una delicada pieza de vidrio que había sido cuidadosamente tallada con la forma de una copa. Irradiaba un aire de gran valor.

El rostro de Arche se retorció ya que no la había visto antes.

—... ¿Y esto es?

—Oh, es del artista Jean...

—No estoy haciendo ese tipo de pregunta. Esto es algo que no teníamos antes, ¿por qué lo tenemos ahora?

—Se debe a que fue comprado justo esta mañana.

Ésa fue la respuesta casual de su padre, con el mismo tono de voz que usaría para decir “Buenos días”. Al oír esto, el cuerpo de Arche comenzó a temblar.

—... ¿Cuánto?

—Hm... Creo que sólo costó alrededor de 15 monedas de oro. Barato, ¿verdad?

Arche perdió la fuerza en los hombros, desesperada. Originalmente había planeado usar el depósito de su trabajo actual para pagar una parte de la deuda, y ahora se enteraba que se había incrementado incluso más.

—¿Por qué lo compraste? 

—Como aristócratas, si ni si quiera pudiéramos comprar esto, nos convertiríamos en el hazmerreir de todos.

Al escuchar la risa orgullosa de su padre, los ojos de Arche comenzaron a brillar con rabia.

—Ya no somos aristócratas.

La expresión de su padre endureció ante el sonido de esas palabras y su cara se puso completamente roja.

—¡No es cierto!

El padre de Arche estrelló la mano con fuerza contra la mesa. Debido a la dureza de la mesa, la pieza de vidrio no fue afectada por el golpe. Aunque a Arche no le hubiera importado si se rompía, probablemente su padre no habría sentido ningún remordimiento. “Sólo costó quince monedas de oro”, sería lo que pensaría.

— ¡Siempre y cuando se muera ese advenedizo pedazo de mierda, nuestra familia puede recobrar instantemente su posición! Los miembros de nuestra familia han sido nobles del Imperio por más de cien años. Es absolutamente imperdonable ponerle fin a nuestro linaje. ¡Ésta es una inversión para nuestro renacimiento! ¡Además, esta demostración de poder es para mostrarle a ese tonto que no nos hemos rendido!

Qué estúpido.

Ésa era la opinión que Arche tenía sobre su padre, que en estos momentos había perdido el aliento debido a la cólera. Con “tonto” probablemente se refería al Emperador de Sangre. Para alguien como él, la familia de Arche ni siquiera era digna de consideración. Si realmente planeaban recuperar su título de nobleza, éste definitivamente no era el método a usar.

Al estar atrapados en su pequeño mundo, no eran capaces de ver qué era lo que sucedía en el exterior.

Arche sacudió la cabeza con impotencia.

—Dejen de pelear, ustedes dos.

Viendo a su despreocupada madre, Arche decidió dejar ahí las cosas con su padre.

Poco después, su madre se puso de pie y le entregó un pequeño frasco.

—Arche. Esto es perfume, comprado especialmente para ti.

—¿Cuánto?

—Tres monedas de oro.

—Ya veo... gracias.

Al mismo tiempo que calculaba interiormente las dieciocho monedas que se habían desperdiciado, Arche le dio las gracias a su madre. Luego de aceptar el diminuto frasco que contenía una pequeña cantidad de perfume, lo colocó en su bolsa.

Arche tenía dificultades para mirar fríamente a su madre. Por lo menos los perfumes y el maquillaje tenían más usos prácticos que un objeto de vidrio.

Vestirse adecuadamente y asistir a fiestas de clase alta eran los medios que tenían los nobles para reunirse y conocerse. Si se consideraba que la felicidad de una mujer consistía en casarse, quedar embarazada y parir, entonces era importante que las hijas de la nobleza se arreglaran, por lo menos desde el punto de vista de un noble.

Sin embargo, incluso si era así, en su situación actual, Arche simplemente no podía permitirse derrochar tanto. Además, tres monedas de oro eran suficientes como para alimentar a una familia normal por todo un mes.

—Ya he dicho esto innumerables veces, los gastos deben mantenerse al mínimo. Sólo compren lo que realmente sea necesario.

—¡Exacto, eso es lo que decía yo! ¡Esto era necesario!

Sintiéndose cansada de seguir discutiendo, Arche simplemente se quedó mirando la cara enrojecida de su padre. Tener que estar recordándoles continuamente unas cosas tan simples se estaba volviendo demasiado para ella. Aunque sólo podía culparse a sí misma por todo esto. Si hubiera usado la fuerza para resolver estas cosas desde el principio, la situación no habría terminado así. Además, no le habría causado problemas a Foresight.

—Ya no traeré dinero. Me llevaré a mis hermanas a vivir a otro lugar.

Al oír las palabras que Arche pronunció en silencio, su padre comenzó a acalorarse una vez más. «Probablemente lo que más lo ha perturbado es la pérdida de sus ingresos», pensó Arche con indiferencia.

—¿Quién crees que fue él que te crió desde que naciste?

—Ya he pagado mis obligaciones.

Arche terminó la conversación abruptamente. La cantidad de dinero que había ganado hasta ahora, aunque no era ridículamente alta, seguía siendo una suma bastante considerable. Ese dinero lo había ganado durante las aventuras que había tenido con sus camaradas, y debía haberlo utilizado para fortalecerse tal como lo habían hecho el resto de sus compañeros de equipo.

¿Qué pensarían sus camaradas al ver que nunca actualizaba el equipo que llevaba?

Utilizar equipos débiles probablemente significaba que era la miembro más débil de su equipo.

Sin embargo, los miembros de Foresight nunca lo habían mencionado. La habían consentido demasiado.

Arche lo miró intensamente. Al recibir la fuerza completa de su mirada, su padre cedió y apartó la mirada. Siendo alguien que había atravesado situaciones de vida o muerte, no había ninguna razón para que Arche fuera derrotada por el torpe aristócrata que tenía de padre.

Arche volvió a mirar a su atónito padre, y abandonó el cuarto.

Al salir del cuarto, suspiró aliviada.

—Mi señora.

—¿Qué sucede, James?

James había sido el mayordomo de la familia desde hacía mucho tiempo. En su rostro se podía ver una expresión de nerviosismo, una que se había visto muy a menudo desde que su familia había caído en desgracia.

—Aunque no deseo decirle este tipo de cosas, mi señora...

Arche levantó una mano para interrumpirlo. Considerando que no era una conversación que debían tener cerca a la sala, ambos se alejaron a cierta distancia.

Arche tomó una pequeña bolsa y la abrió. Muchas luces diferentes brillaron en su interior. La mayoría eran de color plateado, seguidas de luces de color bronce, y en menor número, doradas.

—Esto debería ser suficiente, ¿cierto?

Al recibir la bolsa, James examinó el interior y su rostro finalmente se relajó.

—El pago y también los intereses para el vendedor... Creo que podré encargarme del resto, mi señora.

—Muy bien.

Arche pudo relajarse por fin. Aunque era el pago mínimo, era suficiente para subsistir.

—¿No se pudo evitar que mi padre lo comprara?

—El vendedor vino con nobles que nos conocían. Aunque se lo recordé varias veces al señor...

—Ya veo... —Los dos suspiraron—. Sólo hay una pequeña cosa que me gustaría preguntar. ¿Cuánto debo preparar para pagarlo todo?

Los ojos de James se abrieron de par en par, y luego le devolvió una sonrisa triste. Tal vez la razón por la que no había movimiento en sus ojos se debía a que ya sabía que se lo preguntaría.

—En efecto, una vez que termine de calcularlo, se lo informaré.

—Entonces estaré contando contigo.

En ese instante se pudo oír a alguien corriendo por el pasillo. Incluso sin mirar, Arche ya sabía quién era.

Relajando su expresión, Arche se dio la vuelta justo a tiempo para ver una sombra avanzando hacia ella y saltando sin reducir la velocidad.

La figura que había saltado a los brazos de Arche medía menos un metro de altura. Tenía alrededor de cinco años y sus ojos eran parecidos a los de Arche. Mientras la abrazaba, la niña levantó la cara y mostró una expresión de insatisfacción al mismo tiempo que sus mejillas sonrojadas se abultaban.

—Es demasiado duro.

Esto estaba dirigido al pecho plano de Arche.

Arche usaba ropas que la protegían en sus aventuras. La zona alrededor de su pecho y su abdomen había sido reforzada con cuero duro para incrementar sus propiedades defensivas. Chocar contra ella definitivamente se sentiría como chocar contra una superficie dura.

—¿Estás bien?

Tocó la mejilla de la niña mientras le acariciaba el cabello.

—Mm, estoy bien, hermana.

Viendo la felicidad en el rostro de su hermana, Arche sonrió también.

—...Entonces me retiro.

Arche le dio las gracias al mayordomo, que no deseaba molestarlas, y luego se volvió para acariciar la cabeza de su hermana una vez más.

 —Ulei... cuando estés en el pasillo...

Arche se detuvo de pronto. Quería decirle que no era elegante que las niñas nobles corrieran al interior de la casa, pero luego de haberle dicho a su padre que ya no eran nobles, este tipo de reprimendas no eran necesarias.

Durante todo esto, la mano de Arche no se detuvo ni por un momento, y aunque el cabello de la niña se había desordenado por completo, a ella no le importó y continuó riendo.

Arche miró a su alrededor, y confirmó que estaban solas.

—¿Dónde está Kuude?

—¡En su cuarto!

—Ya veo... Hay algo que me gustaría decirles a ambas, vamos juntas.

—Sí.

Ella era la de responsable de proteger las alegres sonrisas de sus hermanas. Una sensación cálida creció rápidamente en su interior al tomar la pequeña mano de su hermana. Una mano tan pequeña que incluso la mano de Arche podía cubrirla por completo.

—Hermana, tu mano es realmente áspera...

Arche miró su otra mano. Debido a las heridas que había recibido en sus numerosas aventuras, ya no se podía decir que estas manos ásperas le pertenecían a la hija de una familia noble. Sin embargo, no tenía remordimientos. Estas manos eran la prueba de que su vida transcurría junto a la de sus amigos, junto a sus camaradas de Foresight.

—... ¡Pero me gusta de todas maneras!

Con las manos de su hermana sosteniendo firmemente la suya, Arche sonrió y dijo:

—Gracias.

♦ ♦ ♦

Como era habitual, el mercado del norte en la capital del Imperio rebosaba de energía. Sin embargo, debido a la especialización de los productos ofertados, el número de clientes que lo frecuentaban era mucho menor al compararlo con el del mercado central. Como tal, no era difícil desplazarse por las atestadas calles.

Viendo la atmósfera usual que rodeaba el mercado, Hekkeran y Roberdyck relajaron los hombros y comenzaron a mirar las cosas.

Podían bajar la guardia ya que estaban en el mercado del norte, que era probablemente uno de los distritos más seguros en la capital.

—Bueno, Hekkeran. ¿Qué es lo que necesitamos comprar?

—En primer lugar, objetos curativos. Necesitamos abastecernos de esas “Varitas de curación de heridas menores”. Dependiendo de la situación, también podríamos necesitar algunas “Varitas de curación de heridas moderadas”... No escojas ninguna que tenga pocos usos. Por lo que he oído, nuestro objetivo es una tumba, podríamos necesitar usarlas contra no-muertos. Después de eso, tenemos que abastecernos de objetos para contrarrestar a criaturas no-muertas, venenos y enfermedades. También necesitamos medidas contra la energía negativa y contra los no-muertos que no tengan formas físicas... Los objetos de uso ilimitado son demasiado costosos, así que también sería mejor conseguir pergaminos imbuidos con magia.

Las varitas eran un tipo de objeto capaz de contener múltiples cargas de un único hechizo. El usuario podía usar el hechizo hasta que las cargas se agotaran. Como tal, cuando se las comparaba a los pergaminos, que sólo podían usarse una vez, las varitas eran objetos mucho más valiosos para ciertas tareas, como por ejemplo la curación de heridas.

—Ya veo. Pensé que habíamos venido a comprar algún regalo y que querías mi consejo.

—¿Un regalo?

— ... No te preocupes por eso, Hekkeran. Comencemos a buscar lo que necesitamos.

—... Oh, está bien.

Las tiendas en el mercado del norte eran todas al aire libre, organizadas cuidadosamente y repletas de artículos para la mirada de las personas que pasaban.

Los objetos expuestos eran colocados usualmente en tablas. Una por objeto. Sin embargo, la mayoría de las cosas en venta en cada una de las tiendas sólo era de calidad media. Los objetos nuevos o desconocidos eran poco comunes aquí.

La mayoría de los vendedores parecían ser capaces de cuidar de sí mismos. O poseían armas de aspecto poderoso o estaban vestidos como lanzadores de magia. A comparación de un comerciante ordinario, estos parecían ser guerreros experimentados.

A simple vista estos vendedores parecían estar fuera de lugar, pero realmente se trataba de los dueños de sus respectivas tiendas, a pesar de que era sólo por ese día. Habitualmente estarían trabajando como aventureros o trabajadores. En otras palabras, la profesión real de los vendedores era parecida a la de Hekkeran y Roberdyck.

Generalmente vendían equipos u objetos que ya no necesitaban, o cualquier cosa que encontraran durante sus aventuras. Si se los comparaba con mercaderes especializados en objetos mágicos o con el Gremio de Magos, al contactar ellos mismos a sus clientes podían evitar tener que pagar los costos de intermediación y así bajar el precio de sus artículos. La suma que se ahorraba con esto era mayor que las tarifas que uno tenía que pagar para colocar una tienda propia.

Era por esto que los aventureros y los trabajadores como Hekkeran frecuentaban los mercados del norte como primera opción para buscar gangas. Algunos incluso venían todos los días si tenían tiempo.

Y por último, éste era el motivo principal por el que el índice delictivo era tan bajo. ¿Quién estaría lo suficientemente loco como para provocar un escándalo en un distrito lleno de combatientes veteranos?

Luego de pasar algún tiempo mirando alrededor, las caras de los dos hombres no estaban ni tristes ni contentas.

—¿Encontraste algo?

—Nada.

Ya que los artículos en venta eran objetos no deseados en su mayoría, encontrar los objetos que necesitaban era una tarea difícil. Aunque estos objetos podrían ser adecuados para aventureros o trabajadores inexpertos de bajo rango, para estos dos, incluso si pensaban en sus compañeros, simplemente no había nada útil.

—Qué lamentable. Como pensaba, habría sido más rápido ir a comprarlos al lugar habitual.

—Sólo vine con la esperanza de encontrar gangas. No hay remedio si no podemos encontrar nada. Bueno, éste es sólo nuestro primer paso para comenzar a ahorrar.

—Ahorrar, eh... Hekkeran, ¿qué crees que deberíamos hacer?

—Sólo dije eso y ya te percataste, ¿es que eres un lanzador de magia de un nivel extremadamente alto o algo? ...Obviamente se trata de Arche.

—Ya sabes eso.

—Bueno, por lo que ya se dijo, como que puedo adivinarlo.

—Entonces sabes lo que quise decir, ¿cierto?

—... Que ésta podría ser nuestra última aventura, ¿no?

—Por favor no digas ese tipo de frases que podrían traernos mala suerte. —Roberdyck rió con amargura—. Aunque ésa parece ser la situación. Si Arche-san dice que tomará a sus hermanas bajo su cuidado, parece que en el futuro nuestras aventuras ya no serán tan fáciles.

—Es justo como dices. Aunque sigue siendo necesario trabajar, eso no significa obligatoriamente que deba tratarse sólo de aventuras.

—A ella le será fácil encontrar otro trabajo. Después de todo es una lanzadora de magia del tercer nivel. Su familia... Aunque no sabemos cuántas hermanas tenga, ella debería estar bien si sólo tiene que cuidar de tres o cuatro personas.

—Ah, yo también pienso eso. Probablemente es por eso que tomó esta decisión.

—Y ahora el problema es para nosotros. En el caso de que nuestra maga Arche deje el equipo, ¿qué deberíamos hacer sobre nuestro próximo miembro?

—Si tan solo nos cayera del cielo un lanzador de magia del tercer nivel.

—Por favor, intenta separar los sueños de la realidad... Si fuésemos aventureros, entonces el Gremio nos ayudaría a solucionar nuestro problema... Tendremos que confiar en la suerte si necesitamos buscar uno nosotros mismos.

Los dos se miraron el uno al otro y suspiraron.

Perder a un camarada. No poder estar a la altura o ser la única persona en el equipo con poderes destacables. Éstas eran las razones típicas para que un aventurero o trabajador abandonara su equipo. Estas situaciones no estaban fuera de lo común. Era extraño que un equipo mantuviera los mismos miembros desde el principio hasta final. En situaciones típicas, un equipo habría cambiado a sus miembros de dos a tres veces por lo menos.

Era lo mismo para Hekkeran, Roberdyck e Imina.

Aunque una vez dicho esto, era difícil encontrar lanzadores de magia arcana, especialmente aquellos capaces de usar magia del tercer nivel. Y en el caso de los trabajadores que actualmente se encontraban sin compañeros, la calidad de su carácter era una cuestión completamente diferente que también debía abordarse.

—¿Qué tal si entrenamos a un lanzador de magia del segundo nivel?

—Que ése sea nuestro último recurso. Me gustaría evitarlo si fuera posible.

—Escoger nuevos miembros realmente es una molestia. La mayoría de los que deciden ser trabajadores tienden a tener personalidades desastrosas. Si escogemos mal, las cosas podrían ponerse muy feas, como por ejemplo si escogiéramos accidentalmente a alguien obsesionado con el combate.

—...En ese sentido hemos tenido mucha suerte, ¿no?
   
—Es bastante extraño que un equipo esté compuesto sólo por gente que desea dinero. Bueno, el caso de Arche es un poco diferente.

—En el pasado, cuando Arche-san se nos acercó por primera vez, lo único en lo que pensábamos era en cómo cubrir la vacante para el último miembro.

Roberdyck miraba a la distancia mientras recordaba el pasado, y Hekkeran sentía que estaba pensando en lo mismo que él.

—Todavía puedo recordar lo que estaba bebiendo en ese entonces...  El momento de la llegada de Arche-san fue tan oportuno que comencé a pensar que la formación de nuestro equipo se había dado por la voluntad de Dios.

—Je, es increíble. Yo sólo lo recuerdo vagamente. ¿Qué bebías?

—Agua.

—¿No es lo habitual entonces? ...Al parecer realmente no bebes nada de alcohol. Aunque sería molesto si también comenzaras a beber como Imina.

—No lo puedo evitar. No bebo alcohol... Aunque debo admitir que el hábito de beber de Imina-san en verdad da un poco de miedo.

—Bueno, Rob, una sola copa es suficiente para que tu cara se ponga roja, luego azul, y finalmente blanca. Sigo preguntándome qué habría pasado si en aquel momento no hubiéramos usado magia para desintoxicarte.

—Probablemente alguien más estaría parado aquí en mi lugar. No es como si nadie hubiese muerto antes por intoxicación alcohólica. —Roberdyck se encogió de hombros mientras continuaba—. Volviendo al tema, ¿qué haremos sobre la situación de Arche-san? ¿Terminaremos disolviendo el grupo?
.
—Si no podemos encontrar un reemplazo, entonces tendrá que ser así. Ir de aventuras con tres personas es simplemente demasiado arriesgado... ¿Tal vez tendremos que volver a ser aventureros?

—No puedo aceptar las regulaciones establecidas por los templos. Si tiene que ser de esa manera entonces preferiría retirarme.

—Retirarse, eh... No es una mala idea.

—Todavía tengo los ahorros que ganamos, buscaré un trabajo en el que pueda ayudar a otras personas o en el que pueda proteger a los débiles. Tampoco estaría mal ser sólo un agricultor en alguna aldea próspera mientras estudio las enseñanzas de Dios. ¿Qué hay de ti, Hekkeran?

—Mm, ¿qué crees que debería hacer?

La boca de Roberdyck se contrajo.

—... ¿Eso es algo que puedes decidir tú solo?

A Hekkeran le tomó algo de tiempo procesar por completo lo que Roberdyck había dicho. Luego de comprenderlo al fin, levantó la cabeza.

—¡Qué!

—Juju... —era un risa pícara— ¿pensaste que no me había dado cuenta?

—Ah. Ah. ¡Ah! ¡Ah! No, no lo estaba tratando de ocultar. Mira, es que en este momento... El regalo... ¿Era eso de lo que hablabas?

—¿Y quién se lo daría a quién?

—Oye, ¡Rob! Mira allá.

En la dirección que señaló Hekkeran, dos personas estaban viendo la mercadería expuesta bajo un bonito pabellón. Uno de ellos era un guerrero enfundado en una armadura completamente negra, con una capa carmesí detrás de su espalda y llevando una espada gigantesca.

—Qué cambio de tema tan abrupto... Bueno, no importa. Sólo tendré que enterarme de más después. Mm, qué equipo tan impresionante. Si el que lo lleva tiene habilidades a la par, entonces sería un guerrero notable. ¿Se trata de alguien al que conocemos y que logró obtener mejores equipos?

—No estoy seguro, pero al menos no creo que sean de la capital. Por ejemplo, ¿ves a la mujer a su lado? Nunca antes he visto su cara.

—El ángulo en el que estoy es malo. ¿Cómo es a comparación de Imina-san?

—Por favor no me preguntes eso. ¡No hay forma de que pueda responder! ...Lo cierto es que, la mujer de allá es realmente hermosa.

—Imina-san es toda una belleza también. Para que incluso su amado diga eso... Entonces es así, esos dos o son viajeros o son aventureros. Tal vez han decidido trasladarse a la capital.

—Sin embargo, están viendo objetos mágicos para el hogar, ¿no te parece extraño?

Había filas de objetos mágicos ordenados cuidadosamente bajo el bonito pabellón. Sin embargo, a diferencia de los objetos mágicos usados por los aventureros y trabajadores, los que se exhibían eran para el uso diario. Por ejemplo, recipientes que mantenían fría su temperatura interior, actuando básicamente como un refrigerador evitando que los alimentos se deterioren. U objetos parecidos a ventiladores, capaces de soplar viento.

Estos tipos de objetos mágicos habían sido propuestos en su mayoría por un Minotauro conocido como el “Sabio Fanfarrón” hace doscientos años atrás. A pesar de haber propuesto la creación de muchos objetos, era incapaz de explicar por qué era necesario que los objetos tuvieran una forma en particular o cómo era que funcionaban, así que al final el guerrero no pudo crearlos y terminó ganándose un título como ése. Sin embargo, sus habilidades como guerrero habían sido más que de primera, y dejó atrás la leyenda de que un solo movimiento de su hacha era capaz de crear tornados y de partir la tierra. También fue muy conocido por elevar el estatus de los humanos en la Gran Nación Minotauro, de una especie que era tratada como comida al de esclavos usados para el trabajo.

Era muy extraño ver que aventureros, que comúnmente vivían en posadas, estuvieran interesados en objetos mágicos para el hogar que fueron ideados por un semihumano y que no tenían ningún uso para las aventuras.

—No es tan extraño. Los conocimientos mágicos del Imperio son bastante avanzados. También es más barato que en otros países. ¿Tal vez piensan que incluso tomando en cuenta los gastos del viaje es más barato comprarlos aquí?

—Ah, así que es por eso. Ya veo. Es algo que no se me había ocurrido.

—Es verdad que sus acciones pueden parecer extrañas desde nuestro punto de vista, pero no es tan raro si consideras que son viajeros.

—Ah, es cierto. Si lo pienso así entonces definitivamente puedo entenderlo.

El guerrero de armadura estaba examinando con cuidado los objetos mágicos. Los abría, luego los cerraba, los levantaba, les daba la vuelta. Hasta el punto de hacer sudar la frente del mercader.

—Debemos ser igual de serios que ellos al buscar objetos mágicos.

—Sí.



10 comentarios :

  1. como entren a esa ``tumba´´ a explorar este va a ser un capitulo muy muy corto.

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    1. Un ocho filos podria cargárselos fácilmente, aunque sería sorprendente si llegan a acercarse.

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  2. Oh pobres, esto me recuerda a los primeros capítulos de los hombres lagartos D:

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  3. me pasa lo mismo no jodan,,, tanto pedo igual que con los hombres lagartos para encariñarnos con ellos, a este paso seguro acaban igual con todos ellos muertos

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    1. concuerdo con el estimado anonimo

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  4. Muchas gracias Erb, deberias cambiar obrero por trabajor, suena mejor

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    1. Sí, es que yo no traduje este volumen, en unos dias voy a comenzar con las correcciones

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  5. Me pregunto como va jugar la gran tumba con los invasores? y como esta de moda que algún guardián recoja mascotas, quien podría apiadarse de ellos?

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  6. Ahhh que lindos!, tratando de equiparce para entrar a la Gran Tumba de Nazarick XD

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