miércoles, 2 de diciembre de 2015

Overlord-BR1-6

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Traductor: Erb
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  Emisario del Rey
Parte 6


Era un mundo cuyo aire parecía resplandecer con una luz rojiza.

La lava carmesí fluía como un río, con numerosas burbujas en sus corrientes estallando cuando alcanzaban la superficie.

Debía haber habido un campo de daño elemental de fuego en este lugar, pero ya que ese efecto había sido temporalmente suspendido, el área era simplemente caliente. Sin embargo, a pesar de la palabra “simplemente”, éste no era un lugar en el que los seres vivos podrían sobrevivir. El aire abrasador arrebataría con facilidad la humedad de gargantas y pieles en segundos.

Incluso el sudor recién formado se evaporaría instantáneamente, provocando una continua acumulación de fatiga.

Este lugar, completamente hostil para los vivos, encajaba a la perfección con la descripción de un ‘mundo infernal’. Aún así, muchas criaturas vivían aquí, que eran parte de la Gran Tumba de Nazarick.

Por ejemplo, demonios.

Muchos demonios eran resistentes al fuego. Incluso ambientes peligrosos como estos no tendrían efecto en ellos. De hecho, uno ya podía ver las siluetas de varios demonios en las nubes de humo que flotaban bajas y pesadas en el aire.

Adicionalmente, había espíritus corrompidos conocidos como mephids, monstruos que eran resistentes al fuego. Más adelante, uno podía encontrar no-muertos con una gran resistencia al fuego. Y además---

---Estaban los meandros del flujo de un río de lava. El Caballero de la Muerte estaba siguiendo su curso, caminando por el sendero que recorría sobre una represa. De vez en cuando, volvía la mirada hacia la lava.

Justo en ese momento, la gigantesca criatura retorciéndose que había estado siguiendo al Caballero de la Muerte ---aunque él no podía saber si estaba caminando o nadando, dado que no se podía ver claramente a través de la lava--- pareció perder el interés en él, y se marchó.

Ése era el Guardián de Área del Río de Llamas del 7mo Piso, un slime abisal gigante --- Guren.

Como una criatura optimizada para el combate, su habilidad de lucha estaba fácilmente a la par con la de los Guardianes de Piso.

Si el Caballero de la Muerte hubiese sido un enemigo, los tentáculos de Guren lo hubieran arrastrado a la lava parecida a arena movediza y hubiera sido atacado por un oponente prácticamente invisible. En pocas palabras, Guren era un oponente mucho más peligroso que Demiurge, el Guardián de este piso. Ya que no necesitaba respirar, podía ocultar su cuerpo en el magna y derrotarlo usando métodos convencionales era casi imposible.

Aunque el Caballero de la Muerte no pensaba que Guren lo iba a atacar en verdad y que todo eso había sido sólo una broma, sabía también que incluso una palmada juguetona de Guren hubiera resultado en una cantidad de daño letal para él.

La sensación de alivio era algo completamente extraño para una criatura no-muerta, pero al mismo tiempo que Guren se alejaba, el Caballero de la Muerte pudo entender esa emoción.

El Caballero de la Muerte continuó sus largas zancadas. En poco tiempo, pudo ver un grupo de columnas blancas esparcidas al azar. Alguna vez este lugar podría haber sido un templo majestuoso de estilo romano, pero las columnas habían sido esparcidas como si hubieran colisionado violentamente entre ellas, y las estatuas de varios dioses habían sido profanadas y destrozadas. El techo se había caído, y las piezas estaban incrustadas en el suelo.

Daba la impresión de ser las ruinas dejadas luego de que los demonios hubieran echado a los dioses de sus lugares en el cielo. Toda la escena estaba impregnada de desolación.

Y entre ellas, se veían las formas de demonios que eran muy, muy superiores al Caballero de la Muerte.

Estos eran los Lores de la Maldad, demonios que estaban alrededor del nivel 80.

Sus ojos parecían contener una emoción parecida a la curiosidad. Era una reacción natural ante la aparición de una criatura no muerta hasta entonces desconocida. Sin embargo, fueron capaces de discernir que el Caballero de la Muerte estaba del mismo lado que ellos, así que no se entregaron al instinto básico de los demonios --- hacer sufrir a otros.

Con la mayor cortesía, le preguntaron al Caballero de la Muerte a qué Guardián de Piso servía.

Sus reacciones ante la respuesta del Caballero de la Muerte fueron dramáticas, por decir lo menos. Todos hicieron una respetuosa reverencia ante él, y en el más modesto de los leguajes, le preguntaron la razón de su visita.

Cuando recibieron la respuesta de que había venido a hablar con el Guardián de Piso correspondiente y a hacerle preguntas, uno de ellos rápidamente se marchó y regresó casi inmediatamente con otro demonio.

Llevaba una sucia capucha blanca que ocultaba sus facciones. Su cuerpo era retorcido y grumoso, y parecía capaz de convertir a un humano en demonio con sólo susurrarles unas cuantas palabras.

Llevaba una gran pieza de joyería en el cuello, inscrita con lo que parecían ser letras.

“Por favor sígame.”

El Caballero de la Muerte siguió a su guía.

Luego de pasar a través del templo profanado, parecieron llegar al centro del área. Un trono de color blanco pálido se encontraba sobre el desigual y abultado piso, y sobre ese trono se sentaba la persona a la que el Caballero de la Muerte había venido a buscar.

 Podía sentir que Demiurge estaba estudiándolo con sus ojos entrecerrados.

“Demiurge-sama. He traído al mensajero de Ainz-sama ante usted.”

“Gracias por tu esfuerzo. Márchate.”

Demiurge se puso de pie lentamente.

Casi al mismo tiempo, el Caballero de la Muerte intervino diciendo que no había necesidad de formalidades.

“Entendido. Tú eres… Ya veo. Como pensé… es de este modo. Hace poco más de una hora, alguien pasó a través del 7mo piso, ¿ése fuiste tú?”

No había duda sobre eso. Luego de que el Caballero de la Muerte asintiera estando de acuerdo, Demiurge sonrió.

“Entonces --- ¿qué ordenes desea darme Ainz-sama?”

La sonrisa de Demiurgo parecía brillar con anticipación.

Como era de esperar, la primera pregunta fue la misma que la vez anterior.

“Ya veo. Ésta es la intención de Ainz-sama. Bueno entonces… creo que puedo coordinar con cualquier Guardián con el fin de lograr mis objetivos. Sin embargo, me considero a mí mismo una persona de muchos oficios, así que durante el combate, dudo que pueda trabajar bien con Aura, que está acostumbrada a dar órdenes. Siento que trabajaría mejor al lado de Cocytus, pero como dije antes, incluso si no fuera capaz de llevarme bien con ninguno de los Guardianes, si Ainz-sama lo deseara, haría corresponder mis habilidades a cualquiera de ellos o a sus subordinados… de hecho, aunque nunca seré compatible con Sebas, dudo que él haga algo que vaya en contra de las ordenes de Ainz-sama.”

Aunque para este momento el Caballero de la Muerte ya había hablado con varios Guardianes, ésta era la primera vez que había conocido a alguien que realmente había dicho que no se llevaría bien con nadie más. Tal vez si hubiese sido un ser vivo, podría haber seguido y hecho más preguntas, pero el Caballero de la Muerte era un no-muerto y su corazón no se preocupaba con tales impulsos insignificantes. Viendo que Demiurge no tenía intensión de seguir hablando, hizo la siguiente pregunta.

“… Mis deseos, entonces. Ciertamente, eso es un reto…”

Demiurge ajustó sus gafas.

“… ¿Podría preguntar los motivos detrás de esa pregunta? Oh, mis disculpas, no necesitas responder… es el deber de un subordinado excelente el discernir las verdaderas intenciones de su amo y tomar las medidas necesarias para cumplirlas. Aunque, según mi estimación, la naturaleza exacta de esos motivos pueden reducirse a dos opciones, ¿pero cuál de ellas es la correcta? O tal vez, la tercera…”

Demiurgue era inmune al fuego, sin embargo unas gotas de sudor se formaron en su frente. Aunque el Caballero de la Muerte había sido liberado de la carga de responder, no era como si hubiera podido responderle en primer lugar. Al final, entre murmullos y murmuraciones, Demiurge finalmente exhaló al final de sus reflexiones.

“Debe ser una de estas dos opciones. Primero, si Ainz-sama desea saber qué dominio desearía gobernar luego de que el mundo le pertenezca, entonces pediría el derecho de administrar los cielos en su nombre.”

El Caballero de la Muerte asintió. Después de todo, sólo su amo podría decidir quién recibiría el cielo.

“Alternativamente, si él desea saber qué requeriría para reforzar a Nazarick, entonces mi respuesta es que no necesito nada. Aunque no sé si podrás transmitirle el significado completo a nuestro amo, espero que observes este dominio.”

Demiurge extendió los brazos.

“Esta tierra, este dominio fue diseñado y creado para mí por Ulbert-sama, así que contiene todo lo que necesito para realizar mis funciones. Ciertamente, podría parecer una simple ruina para ti, y el centro en donde nos encontramos podría no verse más que como un desierto estéril, pero hay muchas cosas ocultas en su interior. Estas ruinas desmoronadas son la verdadera expresión del amor de Ulbert-sama.”

Demiurge era todo sonrisas.

“Aún así, una respuesta como esa sería enteramente demasiado aburrida. Si Ainz-sama está interesado en responder, entonces por favor transmítele el hecho de que hay una respuesta que me gustaría conocer. Originalmente, estaba destinado a gobernar sobre doce demonios, y sin embargo ahora sólo quedan siete. Estaría honrado si él pudiera decirme el porqué.”

Demiurge recitó los nombres de los demonios faltantes --- Garira, Label, Belias, Kainon, Abiretsia.

“Ruego que le preguntes al amo si estos cinco demonios se encuentran aún en Nazarick. Entonces, ¿hay algo más?”

El Caballero de la Muerte negó con la cabeza.

“¿Es así? Entonces, permíteme acompañarte a la puerta de teletransportación.”

El Caballero de la Muerte indicó que no requeriría tal séquito. Después de todo, entendía claramente el deseo de su amo de no querer ser visto por ninguno de los Guardianes.

Luego de eso, el Caballero de la Muerte se despidió de Demiurge, y se dirigió solo hacia la puerta de teletransportación.

Esta vez, su amo no le habló.

Luego de ingresar a la puerta de teletransportación y de regresar al 9no piso, oyó la voz de su amo. Le ordenó regresar a la habitación de Ainz y hubiera tal vez comenzado a correr pero entonces recordó su encuentro con la sirvienta.

En lugar de eso, el Caballero de la Muerte eligió un trote tranquilo que no invitaría la censura, y mientras pensaba en cómo a veces aullaba de cuando en cuando, cubrió su boca con ambas manos como contramedida para eso.

Luego de dar varias vueltas, finalmente vio a los sirvientes que custodiaban los aposentos de su amo. Ellos se acordaron de él de cuando había dejado el cuarto, así que inmediatamente se apartaron de la puerta y lo dejaron pasar.

Luego de abrir la puerta, Ainz saltó del susto y deslizó algo debajo de la mesa que el Caballero de la Muerte no pudo ver. Luego de haber visto que era el Caballero de la Muerte el que había abierto la puerta, Ainz suspiró con alivio y levantó su mano derecha.

“… ¿Eh? Entonces eras tú. Por un momento recordé cómo se sentía la sorpresa… bueno, la próxima vez toca antes de entrar. ”

Ainz, mientras guardaba el libro en su mano derecha en su dimensión de bolsillo, murmuró maldiciones contra el Caballero de la Muerte que se encontraba cerrando la puerta con cuidado.

Normalmente, su amo debería de haber sido capaz de sentir la presencia y lugar del Caballero de la Muerte. Tal vez esta conmoción fue debido a que tenía toda su atención puesta sobre el libro que acababa de guardar.

“Bueno, entonces. Déjame oír las respuestas de Demiurge.”

Mientras el Caballero de la Muerte hablaba sobre las personas a las que Demiurge era más cercano y distante, a falta de algo mejor que decir, Ainz ---a pesar de no tener expresión en el rostro ya que era un esqueleto--- sonrió.

“Ya veo. Bueno, funciona si me los imagino como a las personas que los crearon. Touch-san y Ulbert-san. Ah, aquellos eran buenos tiempos...”

Desde su espacio de bolsillo, Ainz tomó una placa de plata que era más grande que su mano. Luego de manipularla, una imagen apareció en ella.

Esta imagen mostraba a más de treinta criaturas heteromórficas, y Ainz señaló a dos de ellas.

“Estos dos nunca se llevaron bien antes de la formación de la formación de Ainz Ooal Gown. Fuera de estas fotos grupales, casi nunca los verías juntos en la misma foto. Creo que esas fotos podrían contarse con los dedos de una mano, y eso incluye a la que nos tomamos luego de conquistar Nazarick. Realmente… esos dos nunca se llevaron bien.”

Aunque parecía estarle explicando esto al Caballero de la Muerte, él sabía que su amo no le hablaba realmente a él. Como tal, el Caballero de la Muerte no pronunció respuesta alguna. Él sentía que eso era lo que su amo había esperado.

“Así que los niños se parecen a sus padres después de todo…”

Ainz pereció atesorar mucho esa placa, dada la expresión de satisfacción que tenía.

“Como sus padres… ¿hm? ¿Cómo sus padres?”

Ainz frunció sus cejas inexistentes.

“Bueno, ese individuo parece bastante animado, probablemente debería visitarlo… o no. Sólo con mirar me hace sentir… ¿eh?, ¿es así? Me hace sentir… ¿incómodo? Hmm… Intranquilidad, entonces. Ahh, bueno entonces, déjame oír el resto.”

El oír “el cielo” como la respuesta pareció sorprender a Ainz.

“¿Realmente dijo eso?”

El Caballero de la Muerte asintió profundamente.

“El cielo, eh… bueno, realmente tiene expectativas muy elevadas… qué gesto romántico tan inesperado. ¿O se le ocurrió eso cuando estábamos viendo el cielo nocturno? Qué individuo tan interesante resultó ser Demiurge. Uno hasta podría llamarlo un deseo inocente… Bueno, sin importar qué, no puedo concederle el cielo, pero podría darla algo bastante parecido.”

La otra respuesta era “No necesito nada para reforzar a Nazarick”, y el rostro de Ainz se conmocionó luego de oír eso. El Caballero de la Muerte transmitió el resto de las palabras de Demiurge a su amo, y luego de oírlas Ainz suspiró

“Tiene toda la razón. Eso es exactamente. Todos los Guardianes viven en un lugar lleno de los sentimientos de todos. Y sin embargo yo ---pensando que podía hacerlo mejor que sus creadores--- fui a preguntarles qué más necesitaban. ¿Qué estaba pensando? La única respuesta que deberían haber sido capaces de dar es que no necesitan nada. En ese entonces, cuando diseñé a Actor de Pandora, también le entregué un lugar totalmente equipado para vivir. Aunque se suponía que sería nuestra base secreta… ah, qué vergonzoso, que tonto fui… yo… ¿realmente estoy capacitado para gobernar, para administrar este lugar?”

El silencio descendió sobre ellos por un momento.

El aire era sombrío y pesado, pero el Caballero de la Muerte no podía decir ninguna palabra para reconfortarlo, porque no se lo tenía permitido.

Su amo lo miró nuevamente con una expresión amarga en el rostro.

“Ya que fue mi decisión, debería llevarla hasta el final. Después de todo, ésta también es una lección para recordarme a mí mismo sobre mi propia necedad. Entonces, la última debería ser Albedo. Ve entonces.”

Pero el Caballero de la Muerte no se movió. No podía moverse.

Esto era debido a que no sabía nada sobre el asunto en cuestión.

Y la razón era---

¿Qué sucede? ¿Por qué no te mueves? Antes de eso, la habitación de Albedo… ¿en dónde está, de todos modos?



15 comentarios :

  1. solo queda albedo... que zukulensia visual nos espera pronto

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  2. Demiurge si que es un lokillo expresando esas cosas, aaaaahhh eata buena esta lectura. Me da mas información sobre las personalidades e gustos de los guardianes y como son sus respectivas residencias sobre cada piso.

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  3. Pero la pregunta de Demiurge es válida ¿Porque no están esos demonios? Se que los 72 de la sala del trono no se completaron porque a Ulbert le dio flojera terminarlos, pero ¿Y los 5 faltantes? ¿Alguien lo Sabe?

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    1. Pues de lo que va la novela no a salido mucha información de muchas cosas, yo creo que los 5 faltantes residen en el 8 piso que se supone alberga las NPCs mas fuertes de Nazarick ya que es la ultima linea de defensa y no se a descrito casi nada de sus residentes o de lo que hay ahí.

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    2. yo creo ke los 5 faltantes cayeron en el atake de 1500 jugadores y mercenaros despues de todo aura y mare murieron o simplemente no los termino ulbert-san tal vez se el olvido

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    3. Pero Shalltier recuerda cuando murió durante el ataque ¿Demiurge no recordaría también haber perdido a sus siervos?

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    4. Probablemente será revelado en otro volumen. Por ejemplo eso del Croft Di Lofan del vol 2 recién el 9 lo revelaron.

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  4. No recuerdo que fuera tan extenso el especial aunque si lo leí .

    Gracias Erb

    Pd. Nunca va a con albedo mala suerte :'v

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  5. aaaaa !! maravilloso, maravilloso. realmente me encanta leer estos especiales.
    una pregunta .... cuando subiras las partes que faltan ?
    gracias por la futura respuesta

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  6. Exelente, me cae muy bien Demiurge jajajja un sujeto divertido. veremos que le espera a nuestro querido caballero de la muerte con Albedo.

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  7. Sinceramente me gustaria ver al guardián de area del río de llamas del 7mo piso - Guren en accion .

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