Detrás de sus párpados profundamente cerrados —a través de la doble barrera de cortinas y de las delgadas cedas que servían como dosel de su cama—podía sentir los rayos del sol brillando sobre ella." Buenos días, es hora de levantarte". "Déjame dormir un poco más". —Estas dos partes de ella gritaban de acá para allá en su lucha por el control de su cuerpo.
No tenía idea de qué tipo de persona era Keno. Sin embargo, definitivamente era una fuente importante de información. Debía hacer que baje la guardia para que estuviera más dispuesta a hablar.